La depresión podría diagnosticarse a través de un análisis de sangre.
Especialistas estadounidenses de Chicago identificaron una proteína en el cerebro que podría servir como indicio biológico de ese trastorno. Por: Clarín.com
El trastorno de la depresión podría diagnosticarse mediante una simple muestra de sangre, según un estudio publicado por especialistas estadounidenses de la Universidad de Illinois, Chicago.
Los investigadores identificaron una proteína en el cerebro que podría servir de marcador biológico de la enfermedad, explica el estudio publicado en la revista especializada Journal of Neuroscience.
"Este análisis podría permitir predecir rápidamente la eficacia de la terapia con antidepresivos, en un período de cuatro a cinco días, evitando una larga espera de un mes o más para determinar el tratamiento adecuado", aseguró el autor principal del estudio, Mark Rasenick de la Universidad de Illinois.
Los investigadores estudiaron los cerebros de 16 pacientes depresivos y suicidas y los compararon con cerebros de personas fallecidas sin historia médica psiquiátrica. El estudio determinó que en los pacientes depresivos la proteína Gs alfa es mayor en las células del cerebro llamadas "plataformas lipídicas".
"Estas 'plataformas' son espesas, viscosas, casi pegajosas, y facilitan o impiden la comunicación entre las moléculas de la membrana", explicó Rasenick.
Cuando esta proteína se queda atrapada en las "plataformas lipídicas", su capacidad de activar los neurotransmisores se reduce. "Los antidepresivos ayudan a desplazar la Gs alfa al exterior de las plataformas y facilitar la acción de algunos neurotransmisores", precisó.
Mientras que los antidepresivos requieren un mes para ser efectivos, los investigadores han establecido que un cambio podía observarse en las células sanguíneas en sólo cuatro o cinco días.
Jano.es
Se trata de la proteína llamada GS alfa, que se encuentra en áreas específicas de la membrana celular denominadas balsas lipídicas.
Investigadores de la Universidad de Illinois (Estados Unidos) han descubierto que un cambio en la localización de una proteína en el cerebro podría servir como marcador biológico de la depresión.
Los resultados del trabajo, que se publican en "Journal of Neuroscience", podrían dar lugar al desarrollo de una prueba rápida de laboratorio que identificara a pacientes con depresión e incluso que podría aclarar si una terapia con determinados antidepresivos podría ser eficaz.
Según explican los autores, "descubrimos que en los individuos deprimidos una molécula de señalización se encuentra localizada en áreas específicas de la membrana celular denominadas balsas lipídicas". Esta proteína, llamada Gs alfa, activa una adenililciclasa, un vínculo en la transducción de señales, y es responsable de la acción de neurotransmisores como la serotonina.
"Estas balsas lipídicas son áreas espesas, viscosas y pegajosas que facilitan o impiden la comunicación entre las moléculas de membrana. Cuando Gs alfa se ve atrapada en estas áreas, su capacidad para combinarse con la adenililciclasa se ve marcadamente reducida. Los antidepresivos ayudan a mover la Gs alfa fuera de estas balsas y facilitan la acción de ciertos neurotransmisores", comentan.
Estudios anteriores en ratas y células en cultivo han mostrado que Gs alfa cambia su localización en respuesta a los antidepresivos, moviéndose de las balsas lipídicas a áreas de la membrana que permiten una comunicación más eficiente entre los componentes de la membrana responsables de la acción de los neurotransmisores. Además, los fármacos antidepresivos y antipsicóticos se concentran en estas balsas lipídicas.
El estudio muestra que en personas deprimidos, la proteína Gs alfa se encuentra confinada en las balsas lipídicas, donde es menos probable que medie en la acción de los neurotransmisores y que los antidepresivos tienen el efecto opuesto. "En pocas palabras, podríamos ser capaces de decir al individuo si está deprimido y más importante aún, si está respondiendo a la terapia de antidepresivos elegida", añaden los investigadores.
Este trabajo también podría explicar por qué los antidepresivos tardan tanto en funcionar y por qué componentes distintos tienen efectos similares. En este estudio, los investigadores compararon muestras cerebrales de personas deprimidas que se habían suicidado con controles que no tenían antecedentes de trastornos psiquiátricos. Descubrieron que mientras la cantidad total de Gs alfa era la misma en los individuos deprimidos y aquellos que no lo estaban, los deprimidos tenían una mayor proporción de Gs alfa confinada en las balsas lipídicas.
Publicado el 11 de marzo de 2008
Una proteína en el cerebro
Posible marcador biológico de la depresión
Creen que permitiría predecir la eficacia de tratamientos con antidepresivos.
La depresión podría diagnosticarse a través de un análisis de sangre.
Especialistas estadounidenses de Chicago identificaron una proteína en el cerebro que podría servir como indicio biológico de ese trastorno. Por: Clarín.com
El trastorno de la depresión podría diagnosticarse mediante una simple muestra de sangre, según un estudio publicado por especialistas estadounidenses de la Universidad de Illinois, Chicago.
Los investigadores identificaron una proteína en el cerebro que podría servir de marcador biológico de la enfermedad, explica el estudio publicado en la revista especializada Journal of Neuroscience.
"Este análisis podría permitir predecir rápidamente la eficacia de la terapia con antidepresivos, en un período de cuatro a cinco días, evitando una larga espera de un mes o más para determinar el tratamiento adecuado", aseguró el autor principal del estudio, Mark Rasenick de la Universidad de Illinois.
Los investigadores estudiaron los cerebros de 16 pacientes depresivos y suicidas y los compararon con cerebros de personas fallecidas sin historia médica psiquiátrica. El estudio determinó que en los pacientes depresivos la proteína Gs alfa es mayor en las células del cerebro llamadas "plataformas lipídicas".
"Estas 'plataformas' son espesas, viscosas, casi pegajosas, y facilitan o impiden la comunicación entre las moléculas de la membrana", explicó Rasenick.
Cuando esta proteína se queda atrapada en las "plataformas lipídicas", su capacidad de activar los neurotransmisores se reduce. "Los antidepresivos ayudan a desplazar la Gs alfa al exterior de las plataformas y facilitar la acción de algunos neurotransmisores", precisó.
Mientras que los antidepresivos requieren un mes para ser efectivos, los investigadores han establecido que un cambio podía observarse en las células sanguíneas en sólo cuatro o cinco días.
Jano.es
Se trata de la proteína llamada GS alfa, que se encuentra en áreas específicas de la membrana celular denominadas balsas lipídicas.
Investigadores de la Universidad de Illinois (Estados Unidos) han descubierto que un cambio en la localización de una proteína en el cerebro podría servir como marcador biológico de la depresión.
Los resultados del trabajo, que se publican en "Journal of Neuroscience", podrían dar lugar al desarrollo de una prueba rápida de laboratorio que identificara a pacientes con depresión e incluso que podría aclarar si una terapia con determinados antidepresivos podría ser eficaz.
Según explican los autores, "descubrimos que en los individuos deprimidos una molécula de señalización se encuentra localizada en áreas específicas de la membrana celular denominadas balsas lipídicas". Esta proteína, llamada Gs alfa, activa una adenililciclasa, un vínculo en la transducción de señales, y es responsable de la acción de neurotransmisores como la serotonina.
"Estas balsas lipídicas son áreas espesas, viscosas y pegajosas que facilitan o impiden la comunicación entre las moléculas de membrana. Cuando Gs alfa se ve atrapada en estas áreas, su capacidad para combinarse con la adenililciclasa se ve marcadamente reducida. Los antidepresivos ayudan a mover la Gs alfa fuera de estas balsas y facilitan la acción de ciertos neurotransmisores", comentan.
Estudios anteriores en ratas y células en cultivo han mostrado que Gs alfa cambia su localización en respuesta a los antidepresivos, moviéndose de las balsas lipídicas a áreas de la membrana que permiten una comunicación más eficiente entre los componentes de la membrana responsables de la acción de los neurotransmisores. Además, los fármacos antidepresivos y antipsicóticos se concentran en estas balsas lipídicas.
El estudio muestra que en personas deprimidos, la proteína Gs alfa se encuentra confinada en las balsas lipídicas, donde es menos probable que medie en la acción de los neurotransmisores y que los antidepresivos tienen el efecto opuesto. "En pocas palabras, podríamos ser capaces de decir al individuo si está deprimido y más importante aún, si está respondiendo a la terapia de antidepresivos elegida", añaden los investigadores.
Este trabajo también podría explicar por qué los antidepresivos tardan tanto en funcionar y por qué componentes distintos tienen efectos similares. En este estudio, los investigadores compararon muestras cerebrales de personas deprimidas que se habían suicidado con controles que no tenían antecedentes de trastornos psiquiátricos. Descubrieron que mientras la cantidad total de Gs alfa era la misma en los individuos deprimidos y aquellos que no lo estaban, los deprimidos tenían una mayor proporción de Gs alfa confinada en las balsas lipídicas.