Por estas horas, la Universidad de Harvard, una de las más antiguas y prestigiosas de Estados Unidos, está por nombrar, por primera vez en 370 años de vida (1636), a una mujer como su máxima autoridad. La elegida es Drew Gilpin Faust, doctora en Historia de 59 años.
Según informaciones publicadas por los diarios The Washington Post y The New York Times, Faust es la principal candidata a ocupar el puesto. Más después de que en los últimos días el Premio Nobel y bioquímico Thomas Cech anunciara —sorpresivamente— que retiraba su postulación.
Aunque Faust actualmente dirige el Instituto Radcliffe de Estudios Avanzados, la más pequeña de las facultades de Harvard, que dedica sus investigaciones a la mujer, la sociedad y las cuestiones de género, ella no se formó allí. Sus estudios y sus primeros años de carrera académica los realizó en la Universidad de Pennsylvania. Su especialidad es la Guerra Civil de Estados Unidos (1861-65) y la Historia de los estados del Sur.
Faust reemplazará a Lawrence Summers, de controvertida gestión. En sus cinco años al frente de Harvard, quien fuera el ex secretario del Tesoro de la era Clinton sumó choques y conflictos con el claustro de profesores. Y directamente desbarrancó cuando, dos años atrás, Summers sentenció que la escasez de mujeres en los altos puestos científicos se debía a "diferencias genéticas" entre ambos sexos. Desgastado, renunció en junio pasado.
"Harvard ha sido un sitio muy solitario para las mujeres", reconoció la directora del departamento de Sociología, Mary Water. "Esperamos mucho tiempo por una noticia así", comentó Patricia Graham, profesora emérita de Historia de la Educación, quien recordó que en sus tiempos de estudiante, en los '70, las mujeres tenían acceso limitado a ciertos sectores del campus.
Harvard, con un presupuesto anual de 3.000 millones de dólares, integra la selecta "Ivy League", el grupo de ocho universidades de mayor prestigio del Este. En tres de ellas —Princeton, Pennsylvania y Brown— las máximas autoridades son mujeres.
Publicado el 12 de febrero de 2007
Universidad americana fundada en 1636
Por primera vez, una mujer dirigirá Harvard
Es Drew Gilpin Faust, doctora en Historia de 59 años. Hoy preside una de sus facultades.
Por estas horas, la Universidad de Harvard, una de las más antiguas y prestigiosas de Estados Unidos, está por nombrar, por primera vez en 370 años de vida (1636), a una mujer como su máxima autoridad. La elegida es Drew Gilpin Faust, doctora en Historia de 59 años.
Según informaciones publicadas por los diarios The Washington Post y The New York Times, Faust es la principal candidata a ocupar el puesto. Más después de que en los últimos días el Premio Nobel y bioquímico Thomas Cech anunciara —sorpresivamente— que retiraba su postulación.
Aunque Faust actualmente dirige el Instituto Radcliffe de Estudios Avanzados, la más pequeña de las facultades de Harvard, que dedica sus investigaciones a la mujer, la sociedad y las cuestiones de género, ella no se formó allí. Sus estudios y sus primeros años de carrera académica los realizó en la Universidad de Pennsylvania. Su especialidad es la Guerra Civil de Estados Unidos (1861-65) y la Historia de los estados del Sur.
Faust reemplazará a Lawrence Summers, de controvertida gestión. En sus cinco años al frente de Harvard, quien fuera el ex secretario del Tesoro de la era Clinton sumó choques y conflictos con el claustro de profesores. Y directamente desbarrancó cuando, dos años atrás, Summers sentenció que la escasez de mujeres en los altos puestos científicos se debía a "diferencias genéticas" entre ambos sexos. Desgastado, renunció en junio pasado.
"Harvard ha sido un sitio muy solitario para las mujeres", reconoció la directora del departamento de Sociología, Mary Water. "Esperamos mucho tiempo por una noticia así", comentó Patricia Graham, profesora emérita de Historia de la Educación, quien recordó que en sus tiempos de estudiante, en los '70, las mujeres tenían acceso limitado a ciertos sectores del campus.
Harvard, con un presupuesto anual de 3.000 millones de dólares, integra la selecta "Ivy League", el grupo de ocho universidades de mayor prestigio del Este. En tres de ellas —Princeton, Pennsylvania y Brown— las máximas autoridades son mujeres.