Noticias médicas

/ Publicado el 10 de junio de 2006

De 230 millones hoy, hasta 350 millones en 20 años

Por el avance de la diabetes piden a la ONU una rápida intervención

Es un llamado de atención de los científicos que participan en el Congreso de la Asociación Americana de Diabetes. "La enfermedad es una de las más grandes catástrofes de la salud", aseguraron.

Investigadores y pacientes lanzaron ayer en la capital de los Estados Unidos una campaña global por la cual piden que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconozca la gravedad de la epidemia de diabetes en el mundo. Afirman que hoy más de 230 millones de personas viven con diabetes (el 6% de la población mundial), pero se estima que serán 350 millones en menos de 20 años si no se toman medidas urgentes.

"La diabetes es una de las más grandes catástrofes de la salud en el mundo que se haya visto —dijo ayer Martin Silink, presidente electo de la Federación Internacional de Diabetes—. La epidemia de diabetes desbordará los recursos de atención de la salud en todos lados si los gobiernos de las naciones no despiertan y toman acciones ahora".

El llamado de atención para la ONU y para los gobiernos se realizó ayer durante una de las sesiones científicas anuales de la Asociación Americana de Diabetes (www.diabetes.org) que empezó el viernes con más de 11.000 asistentes.

En esta ciudad hay 500 pacientes y familiares que también vinieron a reclamarle al presidente estadounidense George W. Bush que destine más fondos federales para la investigación de la diabetes, cuya causa aún no está clara. Quieren que los Centros para el Control y la Prevención de enfermedades (CDC) inviertan al menos un dólar por cada estadounidense con diabetes (son más de 20 millones de personas en total las que tienen la enfermedad en EE.UU.)

Que el presidente electo de la Federación Internacional de Diabetes, Silink, haya hablado de "catástrofe" tiene su explicación. La diabetes es una de las principales causas de muerte prematura en el mundo: cada 10 segundos una persona muere por causas asociadas a la diabetes y cada 10 segundos otras dos personas desarrollan diabetes.

En la lista de las complicaciones por la diabetes, figuran las amputaciones de piernas, las cataratas, la ceguera y las fallas renales que pueden requerir tratamiento por diálisis.

Como la diabetes afecta cada vez a más gente ya la Organización Mundial de la Salud prevé que la expectativa de vida mundial podría reducirse por primera vez en 200 años.

La enfermedad consiste en que el organismo no produce insulina (diabetes tipo I) o no la utiliza adecuadamente (diabetes tipo II). Y la insulina es la hormona necesaria para transformar el azúcar, el almidón y otros alimentos en la energía que se necesita para vivir. En estas últimas décadas, según la Federación Internacional de Diabetes, la tipo II (que afecta al 90% de las personas con diabetes) aumentó su prevalencia como consecuencia del crecimiento de la urbanización, los casos de obesidad, la vida con escasa actividad física y el estrés. También la incidencia de ese tipo de diabetes bajó en edad: se puede desarrollar también en chicos y adolescentes.

Los casos de diabetes (en la Argentina, afecta a 1,8 millón de personas, aunque más del 35% desconoce su situación) implican altos costos para los sistemas de salud. El próximo año el mundo gastará entre 215 y 375 mil millones de dólares por los costos de asistencia médica de la diabetes y sus complicaciones. Según la campaña que se lanzó ayer, los gastos crecerán a 411 mil millones de dólares en 20 años.

Por los costos en vidas y en dinero, insistieron ayer con que la diabetes debería estar en la agenda de la ONU. Consideran que el 14 de noviembre debería ser declarado como el Día mundial de la diabetes, una idea de la joven Clare Rosenfeld (ver "Nadie debe..."). Y que los gobiernos de todo el mundo deberían alentar estrategias de bajo costo para mejorar la dieta, aumentar la actividad física y educar a los pacientes y a los médicos en el manejo de la enfermedad.

Síntomas y consejos


Es frecuente que la diabetes pase desapercibida porque sus síntomas aparentan ser inofensivos. No tiene cura. Sin embargo, la Asociación Americana de Diabetes señala que la detección prematura y su tratamiento pueden disminuir las chances de desarrollar complicaciones.

Algunos de los síntomas son: orina frecuente, sed constante, hambre excesiva, pérdida de peso inexplicable, aumento de fatiga y debilidad, irritabilidad y visión borrosa.

Para enfrentar la enfermedad, la Asociación recomienda más actividad física: bailar tres de las canciones favoritas cada día, caminar con algún amigo o mientras se habla por teléfono, usar las escaleras en lugar del ascensor o en parte del camino. La Asociación ofrece un examen para saber el riesgo de sufrir diabetes: www.diabetes.org/espanol/

Testimonio
"Nadie debe morir de una enfermedad tratable"

Cuando tenía siete años, Clare Rosenfeld se enteró de que tenía diabetes Tipo I, la enfermedad que ocurre cuando el sistema inmune ataca y destruye las células beta del páncreas. Así su cuerpo se volvió dependiente de recibir diariamente insulina.Uno de cada 500 chicos padece este tipo de diabetes.

Pero Clare, que hoy tiene 20 años, no se quedó sólo con el diagnóstico. Tres meses después, daba su primer discurso público en su ciudad, Portland, Oregon, en los EE.UU., para contar su caso y los síntomas de la enfermedad. "Cuando terminé, una mujer se acercó y me dijo que se había dado cuenta de que tenía la enfermedad. Ese día sentí cuánto podía hacer", cuenta Clare a Clarín, luego de su exposición en el Congreso de la Asociación Americana de Diabetes.

Clare es hoy "embajadora joven" de la Federación Internacional de Diabetes. Escribe cartas a funcionarios, da charlas para chicos con diabetes y ya viajó a El Salvador, Tanzania y Bangladesh para hablar de diabetes. Allí constató que muy pocos chicos de países subdesarrollados que padecen diabetes acceden a monitores de su glucosa como el que lleva en su cintura. Y volvió a su país para sugerir que la diabetes entre en la agenda de la ONU para que el buen manejo de la enfermedad llegue a todos.

"Creo que pronto habrá una cura para la diabetes tipo I, ya sea por células madre o por otra alternativa. Hay que trabajar mucho globalmente para que no haya discriminación con los pacientes: algunos maestros en las escuelas no respetan que los chicos necesitan la insulina, y otros pacientes no son empleados por tener la enfermedad".

Come muchas frutas y verduras y hace ejercicio físico a su manera: "Bailo el tango argentino. Me encanta. Y practico buceo y artes marciales". Estudia Relaciones Internacionales y Química. Pero piensa seguir una carrera de Medicina. Clare quiere que muchos más la acompañen en su misión: "Espero ver el día en que nadie sufra la injusticia de morir de una enfermedad tratable".