Medical News

/ Published on September 6, 2006

Prácticas ilegales

Polémica por los trasplantes ilegales de órganos en Bolivia

Polémica por la muerte de un argentino operado en Santa Cruz de la Sierra

El doctor Ricardo Benon Ibichian envió a Clarín una carta sobre la investigación del periodista Claudio Savoia publicada en este diario el 13 de agosto pasado (págs. 34 a 36) bajo el título de "Varios argentinos murieron tras recibir un riñón en Bolivia". En un largo texto, en el que se adjudica "la representación de la comunidad armenia", Ibichian se refiere a la muerte del conocido cantante de esa colectividad Arturo Kouyoumdzian, ocurrida en Santa Cruz de la Sierra cuatro días después de haber sido trasplantado de un riñón en esa ciudad boliviana por un equipo a cargo del cirujano Raúl Bocángel, en la cual Ibichian participó como acompañante del paciente según se desprende de la investigación de Clarín. Aquí algunos de los conceptos de la carta:

"Habiendo analizado las instituciones armenias la problemática del interesado (por Kouyoumdzian) y teniendo en cuenta la importancia que revestía para nuestra colectividad, me solicitaron la intervención en el tema, a lo cual accedí en forma inmediata... Por ende, no es cierto que el suscripto le ofreciera sus servicios profesionales al señor Kouyoumdzian ni tampoco los del doctor Bocángel para la realización de la intervención quirúrgica en Bolivia... El dicente no intervino en la toma de la decisión del trasplante, se insiste, sólo lo acompañé en ese proceso como un integrante más de nuestra comunidad y a pedido de las instituciones".

"No es cierto que la mencionada Karina realizara pago alguno al suscripto en concepto de viáticos, toda vez que fueron cancelados por la distinguida institución comunitaria directamente con la compañía aérea que nos trasladó y con el hotel en el que nos hospedamos... Considero que las manifestaciones vertidas por la persona que se identifica como Karina resultan absolutamente falaces y no se condicen con lo acontecido"

"Niego en forma enfática que existe una denuncia incoada en mi contra por la comisión de delito alguno ni tampoco que me encuentre sospechado por enviar pacientes a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, ni mucho menos con el conocimiento que éstos debían adquirir el riñón. La imputación delictiva realizada por la señora que se identifica como Karina en la nota en cuestión constituye por sí misma la comisión de otros delitos penales tipificados en los delitos de injurias y calumnias ambas en concurso ideal"

"Todas las suposiciones de la señora Karina chocan de plano con una realidad evidente aludida por la propia interesada en la nota publicada en este prestigioso matutino, es el propio paciente quien de su puño y letra suscribe que su trasplante no implicaba la entrega de dinero para el donante"

"El daño que la nota en cuestión me ha provocado resulta inconmensurable no sólo en lo que representa mi labor profesional sino también con relación a mi honra y a mi dignidad como persona. Se me ha endilgado falsamente la comisión de delitos con absoluta irresponsabilidad sin mínimamente indagar sobre mi escasa intervención en este tema, dando por cierto las falsas afirmaciones vertidas por la denunciante".

"Mi intervención en esta cuestión fue a pedido de las instituciones armenias, no he percibido honorario alguno por mi gestión ni tampoco lo pretendo, no he recomendado la intervención quirúrgica practicada al paciente luego fallecido, ni tampoco poseo vínculo de naturaleza alguna con los profesionales que la realizaron, a quienes desconozco".

Clarín ratifica el contenido de su investigación exclusiva sobre el tema, que provocó incluso la intervención de Jaime Soliz, jefe de los fiscales bolivianos, quien mencionó a este diario "la existencia de una organización criminal que hizo negocios millonarios" con estas intervenciones.

Karina era pareja del cantante Arturo Kouyoumdzian. Clarín mantiene en reserva su apellido, pero tiene todos los datos de su identidad. No publicó su nombre completo en resguardo de las fuentes del periodismo, que gozan de protección constitucional. Se trata, además, de un derecho reconocido en la legislación internacional. El testimonio de Karina, publicado en nuestras páginas, fue corroborado por otros dos miembros de la comunidad armenia. Y hasta el propio Ibichian no lo desmiente plenamente: "Mi única gestión fue la de acompañarlo (a Kouyoumdzian) a una consulta con el doctor Bocángel". Lo que no dice Ibichian es que junto a ambos viajó Karina.

Según el testimonio de Karina, "el trasplante, que salía 36 mil dólares, nos costó 45 mil dólares". Clarín entrevistó al doctor Bocángel, el cirujano boliviano a cargo del equipo que trasplantó al cantante armenio, quien admitió que el "paquete de servicios de trasplante" —incluida la compra del riñón— es de unos 40 mil dólares. Clarín nunca dijo que el doctor Ibichian hubiera cobrado suma alguna. Y nunca sostuvo, como afirma el doctor Ibichian, que existan denuncias en su contra por la comisión de delito alguno. ¿Ignoraba Ibichian que en Santa Cruz de la Sierra se hacían operaciones irregulares y que por eso la ciudad es considerada la meca del llamado "turismo trasplantológico", expresión del presidente de la Sociedad Argentina de Trasplantes, doctor Luis Gaite, quien envió varias notas a Clarín agradeciendo la investigación?

El doctor Ibichian no menciona tampoco que Clarín habló con él para escuchar su versión de los hechos. Eso ocurrió el 11 de agosto pasado a las 22 horas y la charla fue recogida en una grabación que obra en poder del autor de la nota. De allí surge que Ibichian admite que conocía al cirujano boliviano Raúl Bocángel, después de haberlo negado en un principio. Finalmente, reconoció haberlo entrevistado en Santa Cruz de la Sierra para interiorizarse de la operación a la que iba a ser sometido el cantante armenio luego fallecido.