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/ Publicado el 2 de marzo de 2026

Nuevas herramientas para diagnóstico

Podríamos estar pasando por alto los primeros signos de enfermedad renal

Un estudio revela que resultados "normales" en pruebas de función renal pueden ocultar riesgos significativos si son anormalmente bajos para la edad del paciente.

La enfermedad renal crónica (ERC) avanza de manera silenciosa en muchos pacientes y su diagnóstico suele realizarse solo cuando más de la mitad de la función renal ya se ha perdido, limitando las opciones terapéuticas. Sin embargo, un estudio reciente del Karolinska Institutet, publicado en la revista Kidney International, sugiere que incluso resultados considerados "normales" en las pruebas de función renal podrían esconder un riesgo elevado si son inusualmente bajos para la edad y el sexo del individuo.

Este hallazgo, basado en el análisis de más de 1,1 millones de adultos en la región de Estocolmo, Suecia, ha llevado al desarrollo de una herramienta en línea que busca facilitar la detección temprana y la prevención de la enfermedad renal.

El estudio, liderado por el investigador postdoctoral Yuanhang Yang y el profesor Juan Jesús Carrero, del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Karolinska Institutet, propuso un enfoque innovador: la creación de gráficos de referencia poblacionales para la tasa de filtración glomerular estimada (eGFR, por sus siglas en inglés). A diferencia del método tradicional, que se basa en un valor de corte fijo, estos gráficos permiten comparar la función renal de un individuo con la de otros de su misma edad y sexo, identificando así a quienes podrían estar en riesgo a pesar de presentar resultados aparentemente normales.

"Nos inspiramos en las curvas de crecimiento y peso utilizadas en pediatría, que ayudan a los clínicos a identificar intuitivamente a los niños en riesgo de obesidad o bajo peso", explicó Yang.

El análisis, que incluyó casi siete millones de resultados de eGFR recolectados entre 2006 y 2021, reveló que los individuos cuyo eGFR se ubicaba por debajo del percentil 25 para su edad y sexo enfrentaban un riesgo significativamente mayor de progresar a insuficiencia renal terminal, requiriendo diálisis o trasplante. Además, se observó un patrón en forma de "U" en la mortalidad: tanto los percentiles inusualmente bajos como los altos se asociaron con un mayor riesgo de muerte.

Un ejemplo concreto: una mujer de 55 años con un eGFR de 80 ml/min/1,73 m² podría ser considerada "normal" en una evaluación estándar. Sin embargo, según los nuevos gráficos, este valor corresponde al percentil 10 para su grupo etario, lo que implica un riesgo tres veces mayor de necesitar diálisis en el futuro.

El estudio también puso en evidencia deficiencias en el seguimiento clínico: entre los pacientes con eGFR superior a 60 ml/min/1,73 m², pero por debajo del percentil 25 para su edad, solo uno de cada cuatro había recibido pruebas adicionales de albuminuria. La albuminuria es fundamental para identificar el riesgo de progresión de la ERC y para implementar intervenciones tempranas.

Con el objetivo de facilitar la aplicación de estos hallazgos en la práctica clínica, los investigadores desarrollaron una calculadora web, que permite a los profesionales de la salud ubicar el eGFR de un paciente dentro de los percentiles poblacionales según su edad y sexo. Esta herramienta, creada por el estudiante de doctorado Antoine Creon, busca apoyar la toma de decisiones clínicas y fomentar la prevención primaria de la ERC.