En nuestro país el cáncer colorectal es la neoplasia digestiva más frecuente, diagnosticándose aproximadamente 1.500 casos anualmente. Entre los años 1994 y 1998 fue la segunda causa de muerte por neoplasmas en la mujer y la tercera en el hombre. Según datos del Registro Nacional de Cáncer (utilizando series de mortalidad de más de 20 años), presenta una tendencia creciente en las cifras de mortalidad, afectando a personas fundamentalmente entre los 50 y 70 años. El cáncer colo-rectal constituye por lo tanto un gran problema sanitario en el Uruguay, y como tanto otros tumores su detección precoz conlleva a elevar las tasas de curación y dar menor morbilidad en sus tratamientos.
Sabemos que los factores de riesgo de mayor significación están en la dieta, los factores hereditarios y los antecedentes de enfermedades inflamatorias colónicas, y que lo más importante en su detección es hacerlo precozmente, o sea en sus estadios iniciales, o mejor aún efectuar el diagnóstico de aquellas lesiones llamadas “Pre-Cancerosas”.
Desde hace mucho tiempo se sabe que las campañas preventivas y la detección precoz del cáncer colo-rectal son los mecanismos más eficaces para reducir en cifras significativas las tasas de incidencia y mortalidad; por ello es que la realización de estudios de población, mediante el uso de procedimientos no invasivos, es el modelo más aceptado y utilizado para detectar en estadios precoces esta patología. En nuestro país se ha instrumentado a partir del año 1998, como pauta de política de salud en el tema, el Plan Nacional de screening de cáncer colo-rectal, a cargo de el Centro de Cáncer Digestivo ubicado en las instalaciones del Instituto Nacional de Oncología, y dirigido por el Dr. Eduardo Fenocchi.
Este Plan es un proyecto conjunto entre el Ministerio de Salud, Unidad de Programas Médicos (UPROME) y la Tokio Medical and Dental University, contando además con la asistencia tecnológica de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional y el apoyo de la Comisión Honoraria de lucha Contra el Cáncer.
Basado en que la reducción de las cifras de morbi mortalidad del cáncer colo-rectal requieren estudios en masa de la población asintomática o de alto riesgo a través de un método efectivo y de bajo costo, es que el Centro de Cáncer Digestivo utiliza el llamado Fecates (test de sangre oculta en materia fecal por método inmunológico), realizado por el propio usuario, y cuando la circunstancia lo amerita la realización de métodos endoscópicos digestivos. Por supuesto que la efectividad de todo proyecto preventivo a realizarse en una población (preferentemente sana) amerita el brindar la información necesaria tanto a la población como a los técnicos de la salud, fundamentalmente a través de campañas informativas. La detección de sangre oculta en heces se ve en el 80% de los tumores colo-rectales precoces y pólipos de riesgo siendo el método inmunológico el más eficaz para su detección.