Introducción:
La Obesidad (O) es una amenaza creciente para la salud. En las últimas 4 décadas la prevalencia de O, determinada por un Índice de Masa Corporal (IMC) > 30, aumentó de 13 a 31% en adultos. El sobrepeso aumentó del 31 al 34%. La O es más frecuente en mujeres y el sobrepeso en hombres.
La O es un factor de riesgo para las principales causas de mortalidad: enfermedad cardiovascular, muchos tipos de cáncer y diabetes. Ser O se asocia a: disminución de la expectativa de vida, osteoartritis, litiasis vesicular, apneas del sueño, peor función respiratoria, disminución de la motilidad y estigmatización social. Estos riesgos para la salud están mejor establecidos para personas con O que con sobrepeso. El sobrepeso leve a moderado predice la O. Las implicancias para la salud dependen de la acumulación de grasa visceral, que es más probable en asiáticos con sobrepeso que en afroamericanos, en comparación con los blancos.
Los costos directos de la O en USA son 5,7% del total del gasto de salud. El gasto para enfermedad cardiovascular y sus riesgos aumenta el 20% con O leve, el 50% con moderada y el 200% con O severa.
Fuente de los Datos:
Medline y Crochane, desde enero de 1994 hasta febrero del 2003
Selección de los Estudios:
Revisiones Sistemáticas, estudios randomizados, controlados, estudios observacionales sobre impacto de la O en la salud o eficacia del tratamiento de la O.
Se tomó como mínimo 6 meses de seguimiento.
Extracción de los Datos:
La realizaron 2 revisores independientes
Resultados:
Ningún estudio evaluó la pesquisa masiva de O. Se tomaron los trabajos sobre riesgos para la salud y O, eficacia del tratamiento, implicancias en la salud luego de la pérdida de peso.
El IMC que mostró menos riesgo de mortalidad fue el rango normal en los hombres y el rango de peso normal a sobrepeso en mujeres. Los ancianos de más de 74 años disminuyen el riesgo de morir de O a través de los años.
La morbilidad aumenta en forma lineal con el aumento del IMC.
Pesquisa:
El IMC es la forma de detección de O más común porque es fácil de medir, muy reproducible, y correlaciona bien con la adiposidad en adultos. Se tomó el IMC como criterio diagnóstico de O porque se relaciona en forma directa con las complicaciones y lo toman la mayoría de los estudios para diagnóstico, magnitud y como parámetro de evolución del tratamiento. El perímetro de cintura y el Indice Cintura/Cadera detectan mejor la grasa central y el riesgo de enfermedad cardiovascular, aún en no obesos. La medición de pliegues requiere el instrumental y personal entrenado.
Intervenciones a través de Recomendaciones y de Tratamiento Conductista:
Las intervenciones mediante recomendaciones (IMR) se proponen promover cambios en la dieta, la actividad física o ambas. Las intervenciones Conductistas (IC) son estrategias para ayudar al paciente a desarrollar habilidades, motivaciones y sostener los cambios de dieta y ejercicio.
Los fármacos o las (IMR) produjeron un efecto modesto, descenso de 3 a 5 kg durante 6 o 12 meses como mínimo. Las IMR fueron más efectivas si eran más intensivas y combinadas con terapias conductistas. Las estrategias de mantenimiento de peso (MP) fueron útiles. Algunos pacientes que fueron operados perdieron mucho peso (10 a 159 kg en 1 a 5 años). El descenso de peso (DP) mejoró la tensión arterial, los lípidos, el metabolismo de la glucosa y disminuyó la incidencia de diabetes. La validez interna de los trabajos fue buena y la externa fue limitada. Los principales efectos adversos de las drogas fueron: HTA con sibutramina (aumento de 0-3,5 mm Hg), molestias gastrointestinales con orlistat (1-37% de los pacientes). Menos del 1% de los pacientes operados murió y más del 25% requirió una nueva cirugía durante los 5 años siguientes.
Conclusiones:
La IMR y la farmacoterapia pueden promover pequeños DP, mejorando las características clínicas. Las drogas parecen seguras a corto plazo, a largo plazo aún no se ha determinado. Para algunos pacientes la cirugía promueve DP importantes, con complicaciones graves poco frecuentes.