En opinión de José Pineda, neumólogo del Hospital Edgardo Rebagliati de EsSalud, es difícil mostrar cifras sobre la incidencia de esta enfermedad ya que ni en Estados Unidos existen datos confiables porque en todas partes el subregistro es muy alto.
"Los casos que se detectan en nuestro medio no representan las cifras reales porque existen muchas personas con tromboembolia pulmonar de grado leve que no acuden al médico porque estos cuadros pueden pasar desapercibidos", señaló.
En su opinión los casos que llegan a registrarse son las tromboembolias que llegan a las emergencias, que son las de grado moderado o severo y también las tromboembolias masivas, que son las que causan muerte súbita.
Dio a conocer que en el mencionado hospital esta patología no supera el 5% del total de hospitalizaciones en el Servicio de Neumología, ya que en esta especialidad médica predominan enfermedades como el asma, cáncer de pulmón y tuberculosis.
Coágulo
El tromboembolismo pulmonar es una enfermedad causada por la migración de un coágulo que se desplaza desde algún sistema venoso del organismo hacia los pulmones, produciendo obstrucción del flujo sanguíneo en alguna parte de este órgano.
El coágulo se presenta principalmente en personas con factores de riesgo como várices en las piernas, especialmente en mujeres adultas que han tenido embarazos múltiples; neoplasias en cualquier parte del cuerpo, porque estos cánceres secretan sustancias que tornan más coagulable la sangre y, por tanto, facilitan la formación de un trombo.
El especialista señaló que también tienen mayor predisposición de desarrollar trombosis pulmonar las personas fumadoras, las que usan anticonceptivos o cortisonas, las que están postradas en la cama o pasan muchas horas viajando sin mover las piernas.
A su juicio las posibilidades de desarrollar trombolismo pulmonar se relacionan con el número de factores de riesgo que presenta una persona; es así que cuando se juntan varios factores el riesgo es mucho mayor que en el resto de la población. Añadió que por lo general esta patología se presenta a partir de los 20 años.
Sintomatología
De acuerdo a José Pineda los síntomas de la trombosis pulmonar son diversos e inespecíficos, pero lo que se observa con mayor frecuencia son dificultad respiratoria súbita (dísnea), dolor toráxico en el lado afectado, sensaciones corporales diversas como baja presión arterial, tos seca y fiebre.
Entre las complicaciones que se pueden presentar en la zona infartada con la tromboembolia figura el hecho de que al morir el tejido, éste pueda cavitarse e infectarse y producir abcesos del pulmón. Pero también pueden presentarse complicaciones cardiacas como arritmias e insuficiencia cardiaca.
"Hay diversas complicaciones como las estrictamente locales que son infarto, cavidad, abceso pulmonar, neumonía o repercusiones cardiacas como arritmias e insuficiencia", expresó el neumólogo.
De otro lado, con respecto al riesgo de mortalidad de estos pacientes indicó que ello está en función del tamaño de la zona infartada, es decir de la zona que ha tenido la tromboembolia y que muchas veces llega al infarto.
"Si son zonas pequeñas la mortalidad es baja, pero si la tromboembolia es masiva puede obstruirse toda una arteria pulmonar y por tanto el riesgo de mortalidad es alto. Hay gente que muere súbitamente por obstrucción del flujo sanguíneo o hipertensión pulmonar", precisó.
Desde su punto de vista la tromboembolia pulmonar masiva (cuando el coágulo obstruye todo un pulmón o los dos pulmones) es una de las primeras causas de muerte súbita.
Tratamiento
El tratamiento de los pacientes con esta enfermedad en fase aguda es sólo endovenoso, ya que necesitan anticoagulación. Superado el problema el tratamiento pasa a las drogas orales para poder mantener los niveles de coagulación dentro de lo normal. Así la persona puede manejarse en la vida diaria con controles periódicos de perfil de coagulación.
Mientras tanto cuando la enfermedad es de grado severo agudo el tratamiento consiste en el manejo de las complicaciones, ya que son éstas las que causan mortalidad.