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Publicado el 13 de agosto de 2002

Abortos recurrentes

Pérdidas embriofetales: una patología con interrogantes.

El objetivo de este trabajo fue determinar si los patrones de las pérdidas en mujeres abortadoras fueron diferentes según causas o condiciones asociadas.

Autor/a: Dres. Bricker L, Farquharson RG.

Fuente: Hum Reprod 2002 May;17(5):1345-50

Las pérdidas embrio-fetales recurrentes se pueden definir como dos o más pérdidas de menos de 24 semanas de gestación y ocurren en el 1-2% de las mujeres fértiles. Cuando se realiza el diagnóstico de embarazo clínico, el riesgo de un aborto espontáneo es del ~12-14% por lo que la incidencia de aborto recurrente sólo es del 0.35%.

Esta discrepancia implica que en algunos casos hay una patología subyacente. Cerca del 50% de los abortos habituales son idiopáticos. Las causas conocidas o asociadas con aborto habitual se dividen en cuatro categorías: endócrinas, inmunológicas, anatómicas y genéticas.

Sin embargo, no están del todo claro los mecanismos fisiopatológicos involucrados y las investigaciones actuales se relacionan con la implantación, la invasión trofoblástica y la placentación, así como con factores embriopáticos.

Material y Métodos

Se realizó un estudio en base a las mujeres con dos o más abortos que ingresaron a la clínica de aborto recurrente del Liverpool Women's Hospital, un hospital escuela de la Universidad de Liverpool entre 1988 y 1998. Se reclutaron 850 mujeres a las que se les evaluó el síndrome antifosfolipídico (SAP) y la oligomenorrea. A todas se les indicó ácido fólico.

Al lograr un embarazo, las pacientes fueron citadas a la semana del atraso menstrual y se les realizó una ecografía dos veces por semana hasta la semana 12-14 de gestación. El tratamiento dependió del diagnóstico realizado: en los casos de SAP se les administró aspirina sola o heparina y aspirina, en los casos de oligomenorrea se indicó HCG y en la incompetencia cervical se realizó un cerclaje.

Si se producía una pérdida antes de verse la actividad cardíaca fetal, la pérdida se definía como embriónica. Si la pérdida ocurría después se la consideraba una pérdida fetal.
La edad materna fue un factor independiente para predecir el embarazo.

Por lo tanto, se dividió en dos grupos de <35 años y  35 años. Se eligió esta edad ya que a partir de los 35 años aumenta significativamente el riesgo de aneuploidía.