Por Andrew M. Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health) - Una institución que representa a los pediatras de Estados Unidos dijo esta semana que sus miembros deberían prestar especial atención a las necesidades médicas de los niños inmigrantes y respaldar la cobertura de los servicios de salud para todos, sin importar su situación legal.
"No tiene sentido tener una política de atención pediátrica que no protege a otros niños. Son niños. No eligen dónde nacer", dijo el doctor Gilbert Handal, coautor de una nueva declaración de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por su nombre en inglés).
La AAP estima que 18,4 millones de niños que viven en Estados Unidos -o uno de cada cuatro- nacieron en el exterior o tienen padres extranjeros. El 90 por ciento nace en el país norteamericano y los pediatras aseguran que todos enfrentan obstáculos en el acceso a la atención de la salud.
"Algunas de estas barreras son la pobreza, el temor y el estigma, las dificultades para hablar en inglés, poca información, los problemas para comprender cómo funciona el sistema de salud de Estados Unidos y la falta de cobertura y/o acceso a la atención", indica el informe publicado en la revista Pediatrics.
Asegurarse de que los niños inmigrantes crezcan física y mentalmente sanos es de interés nacional para la AAP porque representan una gran parte del futuro económico y social de Estados Unidos.
"Hay que mirar todo el escenario y determinar qué es lo mejor para nuestro futuro y nuestro país", sostuvo Handal, del Centro de Ciencias de la Salud de la Texas Tech University.
La AAP asegura que tanto los pediatras como la institución deberían promover la cobertura de salud para cada niño y adulto que vive en Estados Unidos. Deberían hacerlo concentrados en expandir el acceso a servicios de calidad y eliminar las barreras para la incorporación a los seguros médicos.
El grupo recomendó que los pediatras presten atención a los desafíos específicos que enfrentan los niños y las familias inmigrantes cuando los atienden. Por ejemplo, la AAP propone que los médicos cuenten con acceso a la información sobre programas de apoyo para los niños y las familias en alto riesgo.
Los profesionales también deben intervenir para garantizar que los chicos con problemas en la escuela reciban la ayuda adecuada. Además, deberían promover la diversidad y la inclusión de los inmigrantes.
"Ya se sabe que la demografía está cambiando y que en el país necesitamos pensar en cómo atendemos a los inmigrantes de nuestra comunidad", dijo la doctora Francesca Gany, jefa del Servicio de Disparidades en el Acceso a la Salud y el Tratamiento del Cáncer entre los Inmigrantes, del Centro de Oncología Memorial Sloan-Kettering.
La AAP considera también que los niños no deberían ser separados de sus familias o ambientes hogareños durante los procedimientos inmigratorios.
Además, las instalaciones del sistema de salud deberían ser sitios seguros para las familias inmigrantes y, al igual que las historias clínicas, no deberían utilizarse para procedimientos inmigratorios.
FUENTE: Pediatrics