Artículos

/ Publicado el 1 de julio de 2003

Comer en familia es más sano

Patrones de alimentación familiar y su relación con la dieta en adolescentes

Las “comidas en familia” se asocian con mejor calidad de la ingesta y mejores hábitos alimentarios.

Autor/a: Neumark-Sztainer D, Hannan P, Story M, Croll J, Perry CH.

Fuente: J Am Diet Assoc. 2003 Mar;103(3):317-22.

Comer en familia puede ser un desafío para los adolescentes y sus familias que deben congeniar las obligaciones escolares, laborales y actividades extra-curriculares. En estudios previos el 74% de los adolescentes respondieron que disfrutan con las comidas familiares y el 53% refirió que "diferentes compromisos no permiten que coman todos juntos". La mayor frecuencia de cenas familiares se asoció con mejor calidad de comida en niños y adolescentes.
El objetivo de este estudio fue analizar los patrones de comida familiares,  relacionarlos con  otras variables demográficas y con los patrones de ingesta de los adolescentes.

Métodos:

Se incluyeron 4.746 adolescentes, de ambos sexos, de 11 a 18 años (media 14.9),  de 31 escuelas públicas secundarias urbanas y suburbanas, de diversas etnias y situaciones socio-económicas, que fueron encuestados en las escuelas. Se excluyeron los adolescentes cuya ingesta calórica era menor de 400 cal/d y mayor de 7000 cal/d.

Resultados:

Se calculó que hubo subregistros  (± 30%), como en todos los estudios que usan encuestas como herramienta de valoración de la ingesta. La frecuencia de "comidas en familia" , expresada en veces por semana, fue: ninguna (14%), 1 a 2 (19,1%), 3 a 4 (21,5%), 5 a 6 (18,6%), 7 (8,8%), más de 7 (18%). El promedio general fue 4,5 veces semanales.

Las mujeres reportaron menos comidas familiares que los varones, y la frecuencia fue disminuyendo con la edad. Los adolescentes que mostraron mayor cantidad de comidas compartidas, fueron aquellos cuyas madres no trabajan, y que pertenecen a familias de mayor nivel socio-económico.

La frecuencia de comidas familiares se asoció positivamente con ingesta de frutas, verduras, cereales y alimentos ricos en calcio. A mayor cantidad de comidas compartidas, la calidad de calorías consumidas fue mejor. Los adolescentes ingirieron como fuente calórica alimentos con más proteínas, hierro, vitaminas (A, C, E, B6), folatos, y fibras. Este grupo ingirió menos bebidas azucaradas. Los que compartieron más de 7 comidas en familia, tuvieron menor consumo de "snacks", pero no hubo diferencias entre el resto de los grupos.

Discusión:

Este estudio mostró una fuerte asociación entre las "comidas en familia" y un patrón de alimentación más saludable en los adolescentes. Un tercio de los encuestados contestó que come con su familia 2 veces semanales o menos, y el 14% ninguna vez en la semana. A medida que los adolescentes van creciendo y se van independizando, la cantidad de comidas compartidas con su familia va disminuyendo y la calidad de la comida también. Tampoco es posible que las madres dejen de trabajar, pero el foco de interés debería ponerse en planificar cómo mejorar el tipo de alimentación cuando no es posible comer todos juntos.

La adolescencia es un momento de la vida en que las necesidades nutricionales aumentan mucho y las comidas familiares se asocian con mayor aporte de nutrientes esenciales en esta etapa.
En este período se desarrollan patrones de conducta alimentaria que se mantienen en la adultez. La "comida en familia" también reduce el riesgo de desarrollar conductas bulímicas en la adolescencia tardía. Un ambiente familiar más saludable, en relación a la actividad fisica, y horas de sedentarismo, también se asocia con mejor calidad de la ingesta.

Los médicos y nutricionistas que estamos con adolescentes, debemos estar atentos a los patrones de alimentación familiar, teniendo con en cuenta la dinámica de cada familia y sus compromisos laborales. Es útil buscar alternativas que mejoren la calidad de nutrientes, favoreciendo las "comidas en familia", para una mejor calidad en la ingesta y mejores hábitos en la conducta alimentaria.

Artículo comentado por la Dra. Débora Setton, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Nutrición.