La multiparidad y el uso de contraceptivos orales reduce el riesgo de cáncer ovárico, pero los efectos sobre este riesgo aún no están claros en mujeres con mutaciones de BCRA1 o BCRA2.
Un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio de cáncer ovárico de casos control basado en una población de mujeres judías en Israel. La mujeres fueron examinadas para probar la existencia de dos mutaciones de BCRA1 y de una mutación de BCRA2 que son frecuentes en personas judías. Los investigadores estimaron los efectos de la paridad y la utilización de contraceptivos orales en el riesgo de cáncer ovárico en mujeres portadoras y no portadoras, en análisis separados que incluyeron a todas las mujeres control que no padecían este tipo de cáncer.
De las 751 mujeres control que fueron sometidas a un análisis por mutación, 13 de ellas (1.7%) tenían una mutación BCRA1 o BCRA2, en tanto 244 mujeres de un total de 840 mujeres con cáncer ovárico (29.0%) también tenían una mutación BCRA1 o BCRA2. Tal como se esperaba, los datos obtenidos por el estudio demostraron que cada nuevo nacimiento y cada año que pasó utilizando anticonceptivos orales disminuyó el riesgo de padecer cáncer ovárico. Mientras los nuevos nacimientos tuvieron un efecto protector del riesgo, de acuerdo a los datos obtenidos de análisis separados tanto en mujeres portadoras como no portadoras, el uso de anticonceptivos orales sólo redujo el riesgo en mujeres no portadoras; en las portadoras la reducción de la probabilidad de padecer cáncer ovárico fue del 12% en relación al nacimiento (intervalo de confianza 95%, de 2.3% a 21%) y del 0.2% en relación al tiempo de uso de anticonceptivos orales ( de -4.9% a 5.0%).
El riesgo de padecer cáncer ovárico en portadoras de una mutación de BCRA1 o BCRA2 disminuye con cada nacimiento, aunque esto no sucede con un consumo mayor de anticonceptivos orales. Los datos obtenidos sugieren que es prematuro utilizar anticonceptivos orales para la quimioprevención del cáncer ovárico en mujeres portadoras de las mutaciones citadas.