Valeria Román
En la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se presentó un proyecto que, si se aprueba, obligaría a las adolescentes a llevar una libreta sanitaria con el registro anual de las pruebas de Papanicolaou (PAP), la colposcopía y el examen de mamas. La propuesta ya disparó distintas críticas de especialistas en ginecología y educación.
El proyecto fue presentado por la diputada del PRO Silvia Majdalani. Como fundamentos, se señala que el 40% de las argentinas en edad fértil no acude a su consulta ginecológica anual, pese a que la detección temprana de enfermedades como el cáncer de mama o el de útero permite un tratamiento menos invasivo.
Según las estadísticas, en la Argentina la tasa de mortalidad por cáncer de cuello de útero es de 4,6 cada 100.000 mujeres. En países donde existen grandes campañas de prevención y alta accesibilidad como Francia, esta tasa es de 1,8.
Pero, ¿sería realmente beneficioso que las adolescentes anotasen sus estudios ginecológicos en una libreta sanitaria? Mario Sebastiani, presidente de la Asociación Argentina de Ginecología y Obstetricia Psicosomática, respondió: "El PAP y la colposcopía deben practicarse después de que la mujer empezó a tener relaciones sexuales. Pero que se obligue compulsivamente a llevar una libreta con los estudios me causa escozor. Las adolescentes deben contar con información sobre prevención de embarazo y enfermedades de transmisión sexual. Estoy a favor de que acudan a la consulta médica por decisión propia y espontáneamente."
En tanto, la pedagoga Graciela Morgade, directora de la carrera de Ciencias de la Educación de la Universidad de Buenos Aires, sostuvo: "Nadie se puede oponer a mejorar los sistemas de salud. Pero creo que el proyecto de ley de la diputada Majdalani está responsabilizando sólo a las mujeres por las cuestiones de salud reproductiva. No hace referencia a los varones."
La pedagoga agregó que "medicalizar el cuerpo de las mujeres sin una política de educación sexual puede traer el peligro de intromisión en la vida privada, sin que realmente se cambien las prácticas de autocuidado".