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Publicado el 25 de abril de 2006

Hipertensión y diabetes

Pacientes mayores con diabetes no reciben el tratamiento adecuado

Los IECA han sido recomendados por las guías médicas estadounidenses para el tratamiento de la diabetes ya que han mostrado ser eficaces contra las complicaciones cardiovasculares.

Autor/a: IntraMed

Menos de la mitad de los pacientes mayores con diabetes recibe un tratamiento adecuado, según un estudio de la Universidad de Michigan (EE.UU.) que se publica en la revista Journal of General Internal Medicine. Sólo el 43 por ciento de este tipo de pacientes recibe medicamentos cardio y renoprotectores a pesar de que todos podrían beneficiarse de estos fármacos. El estudio utiliza datos de una investigación nacional sobre salud y nutrición.

Los inhibidores de la enzima conversora de la angiotesina y antagonistas de sus receptores (IECA y ARB), han sido recomendados por las guías médicas estadounidenses para el tratamiento de la diabetes debido a que han mostrado ser eficaces contra ataques cardiacos, ictus, insuficiencia renal y otros problemas que amenazan de forma desproporcionada a las personas mayores diabéticas. Los fármacos, que no son costosos, están especialmente recomendados para diabéticos que ya muestran signos de daño cardiaco o renal, o que tienen hipertensión.

Durante el estudio fueron examinadas tres indicaciones clínicas: enfermedad cardiovascular de algún tipo, incluyendo insuficiencia cardiaca, antecedentes de ataque o ictus, o alteraciones de la coagulación en las arterias coronarias; hipertensión, controlada por medicación o no; y la presencia de proteínas en la orina del paciente, una condición llamada albuminuria que indica un funcionamiento defectuoso del riñón.

En total, el 92 por ciento de los participantes del estudio reunía al menos una de las tres indicaciones clínicas y todos tenían una de ellas o un factor de riesgo adicional de la enfermedad cardiovascular. Al menos un 34 por ciento tenía enfermedad cardiovascular, casi el 47 por ciento albuminuria y cerca del 83 por ciento tenía hipertensión. Casi un 73 por ciento tenía el colesterol elevado y el 24 por ciento fumaba.

Según Allison Rosen, investigadora principal del estudio, todas las personas del estudio podrían haber tomado IECA o ARB y la mayoría no lo hacían. "A mayor número de factores de riesgo e indicaciones que reuniera un paciente los fármacos eran más aconsejables en su tratamiento, pero incluso en el caso de aquellos que reunían cuatro o más de las indicaciones para ser tratadas con estos fármacos, sólo el 53 por ciento de ellos los tomaban".