El óxido nítrico inhalado, administrado a recién nacidos prematuros con muy bajo peso durante su segunda semana de vida, mejora sus probabilidades de sobrevivir sin enfermedad pulmonar crónica, según un estudio realizado con una muestra de casi 600 neonatos y publicado en "The New England Journal of Medicine".
Investigadores del Nitric Oxide Chronic Lung Disease Study Group recuerdan que la enfermedad pulmonar crónica es la complicación respiratoria a largo plazo más importante para los niños prematuros, por lo que los resultados conseguidos con el óxido nítrico inhalado son muy esperanzadores.
Los niños participantes serán seguidos hasta la edad de 2 años, añaden.
Además de los beneficios clínicos observados, no se encontraron efectos adversos aparentes durante un período de 44 semanas desde el nacimiento. Esos niños nacieron con peso entre 500 y 1.250 gramos y una edad gestacional media de 26 semanas. Todos recibieron oxígeno y presentaban alto riesgo de desarrollar displasia broncopulmonar. Aproximadamente la mitad recibió, además, óxido nítrico inhalado, y la otra mitad placebo. La tasa de supervivencia sin enfermedad pulmonar crónica a las 36 semanas después de la última menstruación de la madre fue del 43,9% en el grupo que recibió óxido nítrico y de 36,8% en el grupo control. El beneficio fue más pronunciado para los recién nacidos que recibieron antes el tratamiento (entre los días 7 y 14 desde el nacimiento), pues sobrevivió sin la enfermedad el 49,1% de los que recibieron óxido nítrico frente a sólo el 27,8% de los que recibieron placebo.
También es de destacar que, a las 40-44 semanas, la enfermedad pulmonar fue menos grave entre los niños tratados con óxido nítrico que en los del grupo control.
New England Journal of Medicine 2006;355:343-353