Es lo que concluyen dos artículos publicados en "The New England Journal of Medicine" por un equipo del Children's Hospital de Cleveland y por otro de la Universidad de Standord.
La investigación señala que el óxido nítrico inhalado no debería utilizarse como tratamiento durante la primera semana de vida en niños prematuros gravemente enfermos que pesan menos de 1.000 gramos.
Webs Relacionadas
Stanford University
Rainbow Babies and Children's Hospital
New England Journal of Medicine