Medical News

/ Published on April 21, 2008

Nature Medicine

Otro avance para controlar la enfermedad de Chagas

Identificaron el primer método para testear la eficacia de los tratamientos.

Por: Clarín.com

El Mal de Chagas es una enfermedad parasitaria tropical que afecta actualmente a más de 16 millones de personas. Pero corren el riesgo de contraerla la asombrosa cantidad de 100 millones de personas, mayormente de las zonas tropicales de Centro y Sudamérica. Aun así, la principal droga utilizada para tratar este mal es altamente tóxica y tiene graves efectos secundarios. Ahora, una nueva investigación publicada por científicos de la Universidad de Georgia (EE.UU.) logró identificar por primera vez un delicado método para la prueba y evaluación de eficacia de los tratamientos para el Mal de Chagas. Este estudio podría conducir a la aparición de nuevos tratamientos.

"Se trata de la primera vez que pudimos identificar una serie de medidas para determinar si una droga para el Mal de Chagas funciona", observó Rick Tarleton, destacado profesor e investigador de Biología Celular e integrante del Centro para Enfermedades Emergentes Globales y Tropicales de la Universidad de Georgia.

La investigación fue publicada ayer en la edición online de Nature Medicine. Se trata de la primera y única prueba de que las actuales terapias con drogas para el Mal de Chagas pueden curar por completo la infección. De todos modos, los tratamientos actuales tienen potenciales efectos secundarios graves y se cree que serían efectivos en menos del 50% de los casos tratados. Lo que es aún más importante es que el modelo que el equipo desarrolló puede ser utilizado para el desarrollo de medicamentos mejores contra el "Trypanosoma cruzi", el parásito que causa la enfermedad.

De todos modos, hay otro descubrimiento importante: las infecciones crónicas no fatigan de forma predeterminada al sistema inmunológico. "El dogma actual sobre infecciones crónicas indica que la estimulación constante del sistema inmunológico eventualmente lo desgasta; ese es uno de los problemas al tratar trastornos como el VIH/SIDA", explicó Tarleton.

"El estudio muestra que uno puede tener una infección durante más de un año pero que, al curarse, el sistema inmunológico desarrolla una memoria protectora y estable", añadió.

La idea de "memoria" figura en el corazón de este estudio e involucra a las células T, específicamente a un tipo denominado células T citotóxicas o "asesinas", que son glóbulos blancos transmitidos por la sangre que destruyen las células infectadas con el T. cruzi en el caso del Mal de Chagas y a células tumorales e infectadas por virus, en otros.

En otras palabras, cuando el organismo se ve libre de parásitos, las células T asesinas, "agotadas" por combatir a la infección constante, vuelven a surgir y recuerdan cómo hacer su trabajo.

Tarleton indicó que las consecuencias de este estudio podrían ser importantes. El parásito T. cruzi se contagia a los seres humanos a partir de la picadura de insectos que chupan la sangre. La infección también se puede adquirir a través de transfusiones de sangre contaminada y al comer alimentos contaminados con parásitos. En sus primeras etapas, causa por lo general nada más que una hinchazón local en el lugar de la picadura. Esta fase aguda por lo general pasa, pero la enfermedad, si no se la trata, puede ingresar luego en una etapa crónica que puede durar décadas y causar infartos y trastornos intestinales.

Traducción: Silvia S. Simonetti