Una persona ostomizada es aquella que, debido a una intervención quirúrgica, se le realiza un procedimiento que comunica un órgano hueco (estómago, intestino delgado, intestino grueso, vejiga, etc.) hacia el exterior en un punto diferente al orificio natural. Esa nueva abertura creada se denomina estoma.
Proporcionar un plan dietético personalizado y consejería a los pacientes ostomizados es una de las metas nutricionales a cumplir para mantenerle buenos hábitos de alimentación y una dieta saludable que los ayude, además, a lograr una evolución favorable de su nueva condición, y preservar su calidad de vida.
Es importante recordar que los pacientes ostomizados presentan particularidades específicas, físicas y psicológicas, que inciden por lo general en sus familiares y generan alto nivel de ansiedad y cambios en el estilo de vida.
Aprender a vivir con una ileostomía (estoma de intestino delgado) o una colostomía (estoma de intestino grueso) puede parecer un gran reto, pero debe verse como cualquier cambio importante que tenga en su vida, por lo que es necesario educarlos a vivir con su ostomía y así evitar sus complicaciones. Al principio, se tendrá que acostumbrar a los nuevos aspectos de estas experiencias, y esto lleva su tiempo; su vida social puede ser tan activa como lo era antes de la cirugía.
Una actitud positiva ante la vida, paciencia y sentido del humor, son la clave para ajustarse a cualquier cambio.
Estas medidas alimentarias son importantes para conseguir un óptimo estado de nutrición y un correcto funcionamiento del estoma, donde es esencial cubrir dos objetivos fundamentales:
- Mantener un estado de nutrición en las mejores condiciones.
- Proporcionar una alimentación adecuada para que el órgano enfermo pueda recuperarse lo antes posible.
Objetivos de una nutrición adecuada:
- Proveer un soporte nutricional balanceado.
- Prevenir el déficit de nutrientes.
- Apoyar el metabolismo.
- Evitar complicaciones relacionadas a requerimientos nutricionales.
- Prevenir cuadros clínicos de deshidratación.
- Alcanzar un peso corporal aceptable.
Esta cirugía es más exigente en su confección, debido a que el contenido ileal es más líquido y muy abundante en enzimas, las cuales dañan la piel. Las heces (contenido) son por lo general de color amarillo, de consistencia líquida o semilíquida y pueden contener partículas de alimento no digerido. A veces se expulsan gases por el estoma, lo que puede variar en función de la alimentación del paciente. El volumen diario de heces eliminadas a través de ileostomías oscila entre 500 y 800 ml en 24 horas.
Las indicaciones de ileostomías son:
- Protección anastomótica (sutura en el intestino).
- Enfermedades inflamatorias intestinales (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, poliposis cólica familiar, enterocolitis, amebiasis fulminante).
↛ Recomendaciones dietéticas a las personas ileostomizadas
En principio, puede comer todo lo que comía antes de la intervención, teniendo en cuenta las recomendaciones siguientes:
Ø Los tres primeros meses, hay que comer con precaución y aumentando de manera progresiva el régimen alimenticio. Debe introducir los alimentos poco a poco y en pequeñas cantidades.
Ø No introducir alimentos nuevos hasta comprobar que se toleran los anteriores.
Ø Hacer comidas con horarios regulares.
Ø Debe comer despacio y masticar bien, con la boca cerrada para evitar la formación de gases.
Ø Evitar ayunar y saltar comidas (omitir comidas aumenta la incidencia de evacuaciones acuosas y de gases).
Ø Conocer que algunos alimentos como la cebolla, el ajo, el pescado y los huevos pueden causar olores ofensivos.
Ø Beber una cantidad suficiente de agua (2 a 3 L al día), sobre todo entre las comidas.
Ø Tomar yogures naturales y evitar bebidas carbonatadas.
Ø Utilizar las grasas moderadamente.
Ø Evitar o disminuir la ingesta de cafeína.
Ø La leche debe ser descremada.
Ø En caso de gases o malos olores, emplear mantequilla, yogur, perejil y evitar frutos secos, cebolla, guisantes.
Ø En caso de diarrea, se debe tomar abundante líquido, comer patatas, pasta, zanahorias, manzana, zumo de limón y derivados.
Ø En caso de estreñimiento: ensaladas, zumo de frutas, carnes, pescados y pan integral.
Se utiliza el término de colostomía para hacer referencia al abocamiento del intestino grueso hacia la parte exterior del abdomen. Las indicaciones más frecuentes de colostomía son las neoplasias de colon, la diverticulitis, las fístulas de colon a órganos vecinos, los traumas, la enfermedad de Hirschprung y el ano imperforado en niños.
↛ Recomendaciones dietéticas a las personas con colostomía
Las medidas alimentarias en un paciente colostomizado son importantes para conseguir un óptimo estado nutricional y un correcto funcionamiento del estoma. Las personas a quienes se les ha realizado una colostomía sigmoidea (colostomía izquierda) no precisan de restricciones alimentarias; en ellos se deben evitar alimentos que producen mayor cantidad de heces.
Ø Por lo general, se inicia con una dieta baja en fibras, hasta establecer una dieta normal. Se debe introducir los alimentos de forma gradual y en pequeñas cantidades.
Ø Agregar un alimento nuevo cada 3 días, para tener un control más exacto de puntos de tolerancia.
Ø Mantener una dieta variada donde estén todos los nutrientes (proteínas, grasas, carbohidratos, fibra, vitaminas y minerales).
Ø Siempre intentar mantener un horario de comidas, con el fin de regularizar el vaciado intestinal.
Ø Comer despacio y masticar bien los alimentos.
Ø Beber cantidad suficiente de agua (2 a 3 L al día), sobre todo entre las comidas.
Ø Repartir los alimentos de 24 horas en 5 o 6 veces, poco a poco se irá aumentando el volumen y reduciendo el número de comidas.
Ø Evitar las bebidas como el café, los jugos de frutas, las bebidas de cola, gaseosas, bebidas alcohólicas.
Ø Evitar la diarrea y el estreñimiento con una dieta equilibrada.
↛ Cómo evitar la diarrea en un paciente con colostomía
Ciertos alimentos o bebidas pueden causar la diarrea. Si esto sucede, deberemos descubrir cuáles son y evitarlos. A la par, es necesaria la rehidratación con líquidos: beber cantidad suficiente de agua (2 a 3 L), sobre todo entre las comidas, tomar té u otro tipo de infusiones sin azúcar.
El paciente debe eliminar de la dieta las verduras, sobre todo acelgas y espinacas, y legumbres (frijoles, lentejas, garbanzos). También tendrá que evitar tomar alcohol, café y comer alimentos fritos, así como recordar que los antibióticos pueden provocar las diarreas.
Podrá optar por alimentos astringentes, como pastas, pan blanco, papas, plátanos, manzana y arroz cocido.
↛ Cómo controlar el estreñimiento en un paciente con colostomía
- Agregar fibras a la dieta habitual (verduras, frutas frescas, trigo entero, cereales de harina de avena).
- Ingerir abundantes líquidos (2 a 3 L al día).
- Aumentar la actividad física (caminar al menos 1 hora al día).
Además de ingerir alimentos de forma regular (un intestino vacío produce gas), el paciente debería evitar acostarse después de ingerir las comidas. Y su dieta tendría que reducir la presencia de espárragos, aguacate, pepino, cebollas, guisantes, coliflor, legumbres, leche y algunos quesos fermentados. Si desea tomar lácteos, el yogur natural es una opción. Pero no tendrá que ingerir bebidas gaseosas ni masticar chicles.
Junto con los gases, una preocupación habitual son los malos olores derivados de la ostomía. Para ello, nuestros pacientes tendrían que tener una dieta con baja presencia de huevo, repollo, quesos fermentados, pepinos, cebollas, ajo, carne de cerdo, lácteos, bebidas gaseosas y café.
Los pescados y los mariscos, así como algunos frutos secos grasos (nueces, almendras y avellana) también pueden producir olores desagradables. Al contrario, añadir perejil en las comidas puede ayudar a disminuirlos.
Otras medidas útiles que podemos recomendar son las siguientes:
- Usar una bolsa a prueba de olores.
- Vaciar la bolsa con frecuencia.
- Poner líquidos o tabletas desodorantes especiales en la bolsa.
- Recurrir a algunas sustancias, como tabletas de clorofila, subgalato de bismuto y subcarbonato de bismuto.
Se debe destacar que es necesaria una mayor comprensión hacia los aspectos nutricionales de las personas ostomizadas para poder brindarle una asistencia interdisciplinaria de alta calidad y mejor calidad de vida. En el acompañamiento, deberíamos facilitarle el acceso a consejos y buenos hábitos de alimentación, para lograr una evolución favorable de su enfermedad.