A partir de este estudio hemos estudiado prospectivamente el curso de la densidad mineral ósea (BMD) en pacientes con anorexia nerviosa (AN) y bulimia nerviosa (BN) durante un período de 3.6 años de seguimiento. Partiendo de una muestra inicial de 47 pacientes femeninos con un trastorno alimenticio (T1), un total de 38 (n = 24 AN; n = 14 BN) fueron reevaluadas durante el seguimiento (T2) (índice de participación, 80.1%). En aquellas pacientes con AN que no se recuperaron durante el T2, los índices de prevalencia de osteopenia (-1.0 SD puntaje T > -2.5 SD) y osteoporosis (puntaje T -2.5 SD) en la columna vertebral fueron de 54.2% y 20.8%, respectivamente.
Debido a una pérdida anual de la BMD en la columna vertebral (-3.7 ± 4.9%) en las pacientes con AN crónica y a un pequeño pero significativo aumento anual (0.7 ± 1.7%) en aquellas que se recuperaron, la diferencia en la BMD entre ambos grupos de resultados fue más pronunciada durante el período de seguimiento (0.93 ± 0.13 frente a 1.14 ± 0.13 g/cm2; P < 0.01). La pacientes con una AN tipo alimentación/pugación compulsiva que no se recuperaron mostraron una reducida BMD, comparadas con aquellas que presentaban una AN tipo restrictiva (0.87 ± 0.13 frente a 1.02 ± 0.08 g/cm2; P = 0.02).
Tanto desde el inicio como durante el período de seguimiento, las pacientes con AN presentaron un aumento en los índices de reabsorción ósea, evaluado a partir de la desoxipiridinolina urinaria, comparadas con un grupo control (n = 42) (11.4 ± 4.4 frente a 10.4 ± 7.8, P < 0.001, frente a 5.6 ± 2.4 y 10.4 ± 7.8 nM/mM creatinina, P < 0.05, respectivamente). El subtipo de AN y el índice de masa corporal fueron los mejores predictores para determinar la BMD en la columna vertebral durante el período de seguimiento (R2 = 0.576). Sólo con una excepción, todas las pacientes bulímicas presentaron una BMD y marcadores del recambio óseo dentro del rango normal.
Estos resultados sugieren que los pacientes con AN crónica, particularmente tipo alimentación/purgación compulsiva, se encuentran en alto riesgo de padecer osteoporosis y pueden requerir una terapia adicional para prevenir la pérdida ósea.