La deformidad adquirida de la garra digital en los pies puede deberse a la contractura de los músculos del compartimiento posterior profundo de la pierna secundario a un síndrome compartamental. Esto produce un "fenómeno de longitud fija" de los flexores largos de los dedos, también descripta como una deformidad "de freno". De una manera similar, una contractura del tibial posterior puede provocar un pie cavo.
Si la deformación digital tiene lugar luego de un traumatismo sin un síndrome compartamental manifiesto, debe considerarse que o bien se cursó con un síndrome profundo subclínico o que el cuerpo muscular de esos tendones ha sido lesionado o atrapado a nivel del sitio de la fractura o por la cicatriz del hematoma local. Si el tibial posterior no se encuentra afectado, es probable que la etiología haya que buscarla en otras causas diferentes del síndrome compartamental. Los autores presentan diez pacientes con garra digital adquirida y discuten su etiología, hallazgos clínicos, la influencia de las variaciones anatómicas y su tratamiento.