Se estudiaron 50 pacientes normales y 57 pacientes con enfermedad coronaria utilizando un dispositivo para medir la amplitud de la onda del pulso en la yema de los dedos.
Se observó que normalmente al inicio del ejercicio -cuando la temperatura corporal aumenta- el sistema nervioso incrementa el flujo sanguíneo en la circulación periférica.
Por el contrario, más de la mitad de pacientes con coronariopatía tienen un patrón de flujo anormal: 35% de ellos tuvieron una reducción temprana del flujo durante el ejercicio y 18% tuvo un incremento inicial para luego rápidamente disminuir. Esta diferencia puede estar relacionada a arteriosclerosis periférica.