El vitiligo es una enfermedad de la piel caracterizada por despigmentación en parches, se piensa que es adquirido y es causado por una predisposición genética. Afecta 1-1.5 % de la población mundial. La fototerapia y el injerto de piel o transplante de melanocitos que se utilizan en países desarrollados para el tratamiento de vitiligo no están disponibles en Madagascar. En base a esto se realizó un protocolo accesible para países desarrollados, que combina corticoides clase I, terapia con vitaminas B12 y C, y la supresión de microtraumas. El objeto de éste estudio fue reportar los resultados preliminares obtenidos en éste protocolo en el manejo de vitiligo no segmentario en el departamento de Dermatología, UHC Joseph Ravoahangry Andrianavalona (JRA).
Es un estudio prospectivo ejecutado en un periodo de 2 años desde el 2001 hasta el 2003 en el Hospital Universitario Joseph Ravoahangry Andrianavalona d’Antananarivo, Madagascar, involucraron a pacientes que consultaban por lesiones despigmentadas de la piel. El protocolo de tratamiento a ser evaluado por este estudio comprendía, corticoides tópicos clase I administrados en dos aplicaciones al día durante 10 días, y luego una aplicación por día por los siguientes 10 días, vitamina C, 500 mg , 1 por día por 20 días sucesivos, vitamina B12 100mg ampolla bebible, una por día por 20 días. Entre dos cursos de tratamiento se efectuaba un intervalo de 10 días. De los 118 pacientes que consultaron por lesiones despigmentadas, se incluyeron 78 en nuestro estudio. La edad media de los pacientes era de 29.18 (rango 2-76 años). Los niños de 1-10 años eran el grupo afectado con mayor frecuencia, representando 19 casos (24.35%) en la población estudiada. Veintinueve pacientes eran masculinos y 49 femeninos. Veintidós casos fueron de vitiligo familiar.
Los pacientes consultaron por lesiones con duración de 1 mes hasta 35 años. Se encontraron lesiones localizadas con mayor frecuencia, predominantemente afectando regiones cefálicas en 29 casos (37.17%). El tronco y las regiones anogenitales estaban involucradas en el 14.10% de los casos. Se encontraron lesiones generalizadas y extendidas en 15 casos (19.23%) y 10 casos (12.82%), respectivamente. La duración del tratamiento en estos pacientes variaba de 1 a 18 meses. Cincuenta y un pacientes (65.8%) que mostraron buena compliance a la terapéutica, eran calificados como “regulares” y los 27 paciente restantes eran “irregulares”.
Se evaluaban 6 parámetros para evaluar la eficacia del tratamiento: la edad del paciente, la antigüedad de las lesiones, el tamaño de las mismas, la duración del tratamiento, el grado de compliance terapéutica demostrada por cada paciente.
Se dedujo que la repigmentación fue posible en todas las edades, pero se observó mayor repigmentación en paciente menores de 10 años, en quienes se reportó repigmentación parcial en el 52.60 % y repigmentación excelente en el 42.10 % de los casos. Se observó mejor respuesta al tratamiento en las lesiones recientes de menos de 1 año de duración. La repigmentación fue significativa para lesiones del área cefálica, con un nivel global de repigmentación del 93.10 %. Las lesiones generalizadas respondieron en forma menos favorable al tratamiento, no hubo casos de excelente repigmentación. El nivel de repigmentación fue inversamente proporcional al tamaño de la lesión. En los casos de lesiones con un diámetro menor a 5 cm, el nivel de repigmentación era mayor, con 47.43% de repigmentación parcial y 21.79 % de repigmentación excelente. La mejor respuesta al tratamiento fue particularmente evidente durante los primeros tres meses de tratamiento, con repigmentación parcial en el 87.78% de los pacientes. Luego de los 6 meses de tratamiento, se observó excelente repigmentación en el 27.77% de los casos.
Los pacientes “regulares” tuvieron mejor respuesta al tratamiento que los “irregulares”, con niveles de 42.34% y 21.79% de repigmentación parcial, respectivamente.
Los resultados de éste estudio de Madagascar sugieren que, en ausencia de complicaciones relacionadas con el uso de corticoides tópicos de alta potencia el tratamiento del protocolo descripto, incluyendo corticoides tópicos clase I, terapia con vitaminas C y B12 y supresión de microtraumas repetidos, parece encontrar un lugar en países desarrollados en el manejo de vitiligo no-segmentario en base a su bajo costo.
En términos epidemiológicos, en Madagascar se encuentra vitiligo en una frecuencia más alta (3.52%) que en Europeos y Americanos, en los que la incidencia de la enfermedad es entre el 1-2 %.
En lo que respecta a la evaluación de la eficacia del protocolo que combina un corticoide tópico clase I, vitamina C y Vitamina B12 y supresión de microtraumas, cuyo objetivo es estimular melanogénesis, se encontró que en los pacientes menores de 10 años, las lesiones recientes (menos de 1 año de evolución), tamaño de la misma menor de 5 cm de diámetro, localizadas en región cefálica, duración del tratamiento 3-6 meses y buena compliance al tratamiento, todos son factores que predicen que la enfermedad responderá bien al tratamiento.
Se concluye que el vitiligo es una enfermedad fácil de diagnosticar. Este protocolo combina corticoides tópicos, terapia con vitaminas y supresión de microtraumas estimulando melanogénesis, que parecería ser efectivo bajo ciertas circunstancias.
Al mismo tiempo, el manejo debería iniciarse en forma temprana para que sea posible la repigmentación, que aunque parcial, es estéticamente aceptable por los pacientes.
Sería interesante iniciar un estudio doble ciego en una muestra con número importante de pacientes para confirmar éstos resultados.
¿Qué aporta de nuevo?
En éste estudio se ensayó terapéutica con corticoides tópicos, vitaminas C y B12 y supresión de microtraumas repetidos donde se observó que los pacientes que respondieron mejor al tratamiento eran los menores de 10 años de edad, las lesiones de reciente comienzo ( menos de 1 año), menores de 5 cm de diámetro, localizadas en la región cefálica, con una duración de tratamiento de 3-6 meses, con buena adherencia al tratamiento.
¿Qué aporta a la práctica dermatológica?
Aporta una opción terapéutica probablemente útil para países desarrollados, aunque se necesitaría un estudio posterior que englobe mayor número de pacientes para confirmar la eficacia de éste tratamiento.