Según publica "International Journal of Obesity", se seleccionaron 87.682 hombres y 45.549 mujeres, de más de 45 años, que en el momento de comenzar el estudio no sufrían cataratas. Se hizo un seguimiento de 16 años para las mujeres y de 10, para los hombres.
Los resultados mostraron que aquellas personas con un IMC igual o mayor de 30 k/m2 tenían un 36% de riesgo de desarrollar algún tipo de cataratas. En concreto, las mayores posibilidades eran las de padecer catarata subcapsular posterior. Una vez corregidos los valores para la diabetes, el riesgo relativa de sufrir este tipo de catarata era de 1,68 (intervalo de confianza del 95%, 1.30-2.17). En cambio, las personas obesas no presentaron un índice significativo de formación de cataratas nucleares.
El hecho de que exista esta relación entre obesidad y catarata subcapsular posterior los investigadores lo atribuyen a una posible intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina, incluso en casos de ausencia de diabetes clínica.
Webs Relacionadas
International Journal of Obesity
http://www.nature.com/ijo/journal/v26/n12/index.html
Harvard School of Public Health
http://www.hsph.harvard.edu/