Una reciente investigación sugiere que las futuras madres que comen manzanas durante el embarazo tienen hijos con tasas más bajas de asma. Además, las que consumen pescado durante la gestación podrían reducir el riesgo de que el niño desarrolle eccema de tipo alérgico.
"Hay influencias en el útero que pueden tener efectos duraderos", afirmó la Dra. Jennifer Appleyard, del St. John Hospital and Medical Center (Estados Unidos). "Cada vez más, estamos encotnrando influencias para la salud posterior desarrollándose antes de lo que habíamos anticipado".
Investigadores holandeses realizaron el seguimiento a 1,253 niños entre el nacimiento y los 5 años de edad. Sus madres rellenaron cuestionarios de alimentación durante el embarazo y la salud de los niños se evaluó con un cuestionario de síntomas. También se evaluaron las dietas de los niños.
Las mujeres que consumieron la mayor cantidad de manzanas durante el embarazo, más de 4 a la semana, tuvieron hijos que tenían 37% menos probabilidades de experimentar respiración sibilante en algún momento que aquellos cuyas madres habían declarado el consumo más bajo de manzanas durante el embarazo. Además, los hijos de las consumidoras de manzanas tuvieron 46% menos probabilidades de presentar síntomas de asma y 53% menos de asma confirmada por el médico que aquellos cuyas madres no comieron la fruta.
El mecanismo que subyace a los efectos aparentemente protectores de la manzana necesita ser estudiado con mayor detenimiento, aunque podría tener que ver con los flavonoides y otros antioxidantes que contienen las manzanas, señaló el Dr. Devang Doshi, del Beaumont Hospital de Royal Oak (Estados Unidos)
El estudio, publicado en "Thorax", también halló que las madres que consumían pescado más de una vez a la semana tuvieron hijos que eran 43% menos propensos al eccema que los de las mujeres que nunca comieron pescado.
Dieta mediterránea en el embarazo y alergias infantiles
Investigadores griegos publican en "Thorax" que los hijos de mujeres que siguieron esta dieta durante la gestación se enfrentan a un menor riesgo de desarrollar alergia y asma.
Las mujeres que consumen una dieta mediterránea durante el embarazo podrían ayudar a evitar el asma y las alergias en sus hijos, según revela un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Creta (Grecia), publicado en “Thorax”.
La dieta mediterránea tradicional es rica en verduras, frutas, cereales integrales y legumbres e incluye aceite de oliva y pescado. Quienes siguen esta alimentación toman cantidades moderadas de productos lácteos y huevos, poca carne blanca y menos roja. Algunos estudios sugirieron que estos patrones alimenticios pueden disminuir las posibilidades de los niños de desarrollar síntomas de asma y alergias nasales y cutáneas.
No obstante, no está claro si las mujeres pueden modificar el riesgo futuro de alergia de sus hijos al seguir la dieta mediterránea durante la gestación.
Para el presente estudio, los investigadores dirigidos por la Dra. Leda Chatzi siguieron a 460 pares de madres e hijos desde el embarazo hasta que los chicos cumplieron 6 años.
Los expertos hallaron que la mayoría de las madres tenía calificaciones altas en la calidad de la dieta mediterránea durante el embarazo, mientras que el 36% presentó una baja calificación al respecto. "Los hijos del grupo de baja calificación corrían más riesgo de desarrollar asma y alergias que sus pares del grupo de calificación elevada''", explicó la Dra. Chatzi.
Por ejemplo, los niños cuyas madres habían tomado, durante la gestación, ocho o más comidas con vegetales, por semana, eran menos propensos a desarrollar sibilancias persistentes. Lo mismo sucedió en los hijos de madres que consumían tres o más comidas con pescado semanalmente.
La dieta mediterránea tradicional contiene gran cantidad de antioxidantes y ácidos grasos omega 3, que en conjunto puede afectar al feto y disminuir el riesgo futuro de alergias. Con todo, se necesitan más estudios para comprender mejor los mecanismos biológicos que operan en este proceso, añadió el equipo investigador.