Medical News

/ Published on December 11, 2007

Sociedad Americana de Hematología

Nuevos fármacos revolucionan el tratamiento de la leucemia

Los medicamentos dirigidos a dianas terapéuticas específicas permiten hoy día a los pacientes con leucemia mieloide crónica disfrutar de mayor supervivencia y mejor calidad de vida.

Los nuevos fármacos dirigidos a dianas terapéuticas específicas han cambiado totalmente el tratamiento de la leucemia y están permitiendo a los pacientes disfrutar de mayor supervivencia y más calidad de vida, según destaca el Dr. Alfonso Quintás, hematólogo del M.D. Anderson Cancer Center de Houston (Estados Unidos.

"Estos medicamentos representan un concepto totalmente diferente de la quimioterapia convencional y han indicado a los investigadores el camino a seguir para el tratamiento, no sólo de las leucemias, sino también de otros tipos de cáncer", afirmó este especialista español que participó en la reunión anual de la Sociedad Americana de Hematología, que se celebra en Atlanta.

El ejemplo más claro de la utilidad de estos fármacos se encuentra en la leucemia mieloide crónica, en la que medicamentos como el imatinib, el dasatinib y el nilotinib han permitido duplicar la esperanza de vida de los pacientes. En la reunión se presentaron datos de seguimiento después de 6 años de tratamiento y la mayor parte de los pacientes siguen vivos, cuando antes fallecían a los 3 años", comentó el Dr. Quintás. En su opinión, ya se puede hablar de una cronificación real de la enfermedad.

No obstante, la experiencia acumulada en los últimos años con los fármacos dirigidos contra dianas moleculares ha permitido también optimizar el tratamiento de los pacientes que no presentan una respuesta óptima de inicio. Las respuestas subóptimas están asociadas a altas frecuencias de recaída y a peor pronóstico a largo plazo. Es fundamental identificar precozmente a los pacientes que no responden adecuadamente al imatinib, que actualmente es el fármaco de primera elección para la leucemia mieloide crónica, y adoptar nuevas estrategias.

Una posibilidad es aumentar la dosis de imatinib hasta 800 mg, "aunque los resultados de los estudios son discordantes y no está clara la eficacia de esta estrategia", sostiene el experto español. Otra alternativa consiste en utilizar alguno de los inhibidores de segunda generación, como el nilotinib y el dasatinib.

Los investigadores del M.D. Anderson han presentado en el congreso de la ASH los resultados de un estudio que demuestran que los pacientes que pierden la respuesta citogenética mayor (reducción del número de células tumorales en la médula ósea) y son tratados inmediatamente con dasatinib consiguen mejorar significativamente su pronóstico en comparación con los pacientes en los que se tarda más tiempo en cambiar de medicación. "Los pacientes que no tienen una respuesta óptima entre los tres y seis primeros meses de tratamiento son candidatos a utilizar nuevas estrategias, ya sea doblar la dosis de imatinib o cambiar de fármaco", añadió el Dr. Quintás.

Pero no sólo la leucemia mieloide crónica se beneficia de la aparición de estos medicamentos. Actualmente hay en desarrollo varios inhibidores específicos para la leucemia mieloide aguda con resultados prometedores. Además, esta misma estrategia se está aplicando a tumores sólidos como el cáncer renal, el cáncer hepático y tumores digestivos.