Artículos

/ Publicado el 14 de mayo de 2002

Estudio de revisión

Nuevas recomendaciones para la detección del HIV en mujeres embarazadas

Se ha publicado nuevas directrices basadas en la evidencia para el manejo, la prevención y el tratamiento del HIV.

Autor/a: Centers for Disease Control and Prevention.

Fuente: MMWR Recomm Rep 2001 Nov 9;50(RR-19):63-85; quiz CE1-19a2-CE6-19a2

Estas directrices reemplazan las realizadas por los CDCs del año 1994 y contienen recomendaciones para los que llevan adelante políticas dentro del sector público y privado y los proveedores de servicios para la asistencia, pruebas y estándares de derivación (CTR) del virus de inmunodeficiencia humana (HIV). Para desarrollar estos lineamientos, el CDC utilizó una perspectiva basada en la evidencia postulada por el Destacamento de Servicios Preventivos de los Estados Unidos y los protocolos de salud pública.

Las recomendaciones están basadas sobre la evidencia de todos los recursos científicos disponibles; en los casos en los que no se halló evidencia, se utilizó la opinión otorgada por especialistas en la materia acerca de las "mejores prácticas" requeridas. Esta revisión estuvo motivada por los avances científicos y programáticos en CTR, así como los avances realizados en la prevención, el tratamiento y el cuidado de las personas infectadas por el HIV. Estos avances incluyen la eficacia demostrada de los modelos de asistencia para la prevención del HIV con el objetivo de reducir los riesgos relativos al comportamiento; los efectivos tratamientos para la infección por HIV y otras infecciones oportunistas; los regímenes de tratamiento efectivos para la prevención de la transmisión perinatal y las nuevas tecnologías desarrolladas para las pruebas del HIV.

A pesar de que estos nuevos lineamientos incluyen muchos aspectos que ya habían sido previamente utilizados (pruebas voluntarias de HIV anónimas y confidenciales, necesidad del consentimiento informado y disposición de asistencia para la prevención del HIV dirigida al propio riesgo), las nuevas directrices difieren de las anteriores en algunas cuestiones, incluyendo:
 
o otorgamiento de asistencia a todos los proveedores voluntarios de CTR para el HIV en los sectores públicos y privados;

o uso de una perspectiva basada en la evidencia para otorgar recomendaciones específicas de CTR;

o hincapié en la importancia de un conocimiento temprano del estado del HIV y realización de pruebas más viables y accesibles;

o conocimiento de las necesidades de los proveedores para lograr flexibilidad en la implementación de los lineamientos, otorgándoles su base de clientes particulares, teniendo en cuenta el nivel de prevalencia del HIV y los recursos disponibles;

o recomendaciones acerca de que el CTR sea dirigido de manera eficiente a través de otras estrategias de detección del riesgo y

o direccionamiento de los caminos necesarios para mejorar la calidad y la administración de CTR para el HIV.