Antecedentes:
Dado que actualmente es poco lo que se conoce acerca de la calidad de vida posterior al uso de tipos específicos de instrumentos auxiliares para la audición, es difícil determinar si algunas tecnologías, tales como los circuitos programables y los micrófonos direccionales, justifican el gasto adicional.
Objetivo:
Comparar la efectividad de un dispositivo de audición asistido, un instrumento auditivo auxiliar por micrófono no-direccional y no programable, con un instrumento auxiliar para la audición por micrófono direccional y programable, frente a la ausencia de amplificación.
Diseño:
Estudio controlado y randomizado.
Localización:
Clínica de audiología en el VA Puget Sound Health Care System de Seattle, Washington (EE.UU.).
Pacientes:
Completaron el estudio 60 veteranos con pérdida auditiva sensorioneural bilateral de moderada a severa. La mitad de los veteranos (n = 30) tuvieron una pérdida auditiva que la Clínica de Asuntos de Veteranos clasificó como "servicio conectado", lo cual significa que ellos fueron elegibles para la entrega de instrumentos auxiliares de audición realizada por Asuntos de Veteranos.
Intervención:
Los veteranos con pérdida auditiva sin servicio conectado, que fueron inelegibles para la entrega de instrumentos auxiliares de audición llevada a cabo por Asuntos de Veteranos, fueron asignados de manera randomizada para la ausencia de amplificación (brazo de control) o para recibir un dispositivo para la escucha asistida. Los veteranos con pérdida con servicio conectado fueron asignados de manera randomizada para recibir un instrumento auditivo no programable que es entregado rutinariamente ("convencional') o un instrumento auxiliar programable con un micrófono direccional ("programable").
Principales mediciones:
La calidad de vida relacionada con la audición, la capacidad de comunicación autoclasificada, la adhesión al uso y la voluntad para pagar por los dispositivos de amplificación (medidos 3 meses después de la colocación del instrumento).
Resultados:
Se observaron claras distinciones entre los 4 brazos. La mejoría promedio en el puntaje de calidad de vida relacionada con la audición (Hearing Handicap Inventory para las personas mayores) fue pequeña para pacientes controlados (2.2 puntos) y pacientes que recibieron un dispositivo de escucha asistida (4.4 puntos); excelente para pacientes que recibieron un dispositivo convencional (17.4 puntos) y substancial para pacientes que recibieron un dispositivo programable (3.1 puntos) (P < .001 por el análisis del examen de varianza). Los análisis cualitativos de las entradas diarias libres de texto, los puntajes de la capacidad de comunicación autoinformada (Perfil Abreviado del Beneficio del Instrumento Auxiliar Auditivo), la adhesión al uso de instrumentos auditivos auxiliares y la voluntad para pagar por la colocación de los dispositivos mostraron tendencias similares.
Conclusiones:
El instrumento auditivo auxiliar programable con un micrófono direccional tiene el nivel más alto de efectividad en la población de veteranos. También fue efectivo un dispositivo auditivo no programable con un micrófono omnidreccional, comparado con un dispositivo de escucha asistida o sin amplificación.