De acuerdo con tales directrices, el cribado debería comenzar dentro de los tres años después que una mujer haya iniciado sus relaciones sexuales vaginales, pero no más tarde de los 21 años. Si se obtienen resultados anormales en la prueba de Papanicolaou, el cribado deberá realizarse cada año.
Para mujeres que a los 30 años hayan realizado 3 pruebas consecutivas con resultados normales, el cribado podría hacerse cada 2 o 3 años. Sin embargo, si tienen factores de riesgo, como infección por VIH o problemas del sistema inmune, será mejor que se efectúe más a menudo. Por otra parte, las mujeres de 70 años o mayores, que en tres o más pruebas de Papanicolaou hayan tenido resultados normales y ninguno anormal en los últimos 10 años, deberían decidir prescindir ya de los cribados de cáncer de cuello uterino.
En cuando al cribado de mujeres intervenidas con histerectomía total, se indica en la guía que no es necesario, a menos que tal histerectomía se realizase para tratar un cáncer o precáncer. Con todo, si la histerectomía fue parcial, sin extirpación del útero, se deberá seguir haciendo cribado hasta los 70 años.
Esta nueva directrices han sido publicadas en "CA: A Cancer Journal for Clinicians". "Es importante resaltar que para reducir la prevalencia y la mortalidad del cáncer de cuello uterino se debería aumentar el índice de cribados entre mujeres que nunca lo han efectuado o que lo realizan muy irregularmente", ha manifestado la Dra. Mary A. Simmonds, presidente de la American Cancer Society.
Webs Relacionadas
American Cancer Society
http://www.cancer.org/asp/error/err1.asp?404
CA: A Cancer Journal for Clinicians
http://caonline.amcancersoc.org/
Publicado el 21 de noviembre de 2002
Cáncer de cuello uterino
Nuevas directrices para el cribado del cáncer de cuello uterino
Un panel de expertos de la American Cancer Society ha desarrollado una serie de nuevas directrices para la detección del cáncer de cuello uterino. Entre ellas, se plantea la recomendación de que las mujeres comiencen el cribado más tarde y que lo detengan completamente a los 70 años de edad.
Fuente:
De acuerdo con tales directrices, el cribado debería comenzar dentro de los tres años después que una mujer haya iniciado sus relaciones sexuales vaginales, pero no más tarde de los 21 años. Si se obtienen resultados anormales en la prueba de Papanicolaou, el cribado deberá realizarse cada año.
Para mujeres que a los 30 años hayan realizado 3 pruebas consecutivas con resultados normales, el cribado podría hacerse cada 2 o 3 años. Sin embargo, si tienen factores de riesgo, como infección por VIH o problemas del sistema inmune, será mejor que se efectúe más a menudo. Por otra parte, las mujeres de 70 años o mayores, que en tres o más pruebas de Papanicolaou hayan tenido resultados normales y ninguno anormal en los últimos 10 años, deberían decidir prescindir ya de los cribados de cáncer de cuello uterino.
En cuando al cribado de mujeres intervenidas con histerectomía total, se indica en la guía que no es necesario, a menos que tal histerectomía se realizase para tratar un cáncer o precáncer. Con todo, si la histerectomía fue parcial, sin extirpación del útero, se deberá seguir haciendo cribado hasta los 70 años.
Esta nueva directrices han sido publicadas en "CA: A Cancer Journal for Clinicians". "Es importante resaltar que para reducir la prevalencia y la mortalidad del cáncer de cuello uterino se debería aumentar el índice de cribados entre mujeres que nunca lo han efectuado o que lo realizan muy irregularmente", ha manifestado la Dra. Mary A. Simmonds, presidente de la American Cancer Society.
Webs Relacionadas
American Cancer Society
http://www.cancer.org/asp/error/err1.asp?404
CA: A Cancer Journal for Clinicians
http://caonline.amcancersoc.org/