Medical News

/ Published on July 21, 2023

México

Novedoso protocolo de oncofertilidad para adolescentes

El desarrollo del servicio permite garantizar los derechos reproductivos a pacientes que padecen cáncer.

El Instituto Nacional de Pediatría (INP) de la Secretaría de Salud desarrolla un protocolo de atención para preservar la fertilidad en adolescentes de ambos sexos que pudiesen presentar infertilidad e incluso esterilidad durante su crecimiento, debido a las terapias radicales para el tratamiento de cáncer (radio y/o quimioterapia). Y que, en consecuencia, podrían estar imposibilitados para concebir en la vida adulta. 

El investigador en Ciencias Médicas en el INP, Francisco Javier Jiménez Trejo, explicó que los tratamientos de quimio y radioterapia alteran las células troncales gonadales o células madre, como las espermatogonias en hombres, y ovogonias en mujeres, lo que podría causar infertilidad o incluso esterilidad.  

Asimismo, el impulsor del proyecto explicó que la oncofertilidad es una reciente rama de las ciencias médicas, que se ha implementado en otros países para disminuir o eliminar efectos colaterales a través de la crioconservación y criopreservación de los órganos sexuales de ambos sexos. Este proceso se realiza a nivel testicular y espermático en varones, y ovarios y óvulos en niñas y adolescentes, debido al efecto, algunas veces irreversible, de la radio y quimioterapia.  

Según Jiménez Trejo, con la oncofertilidad se aplican técnicas para criocongelar tejido ovárico y testicular para crioconservación y posterior reimplantación al supervivir y ser declarado el paciente libre de cáncer. Respecto a los óvulos y espermatozoides, también se conservan para su utilización en técnicas de reproducción asistida, como la fertilización in vitro. De esta forma, en caso de que la persona lo decida, podría concebir. 

Tratamiento 

Las y los adolescentes candidatos al procedimiento de oncofertilidad deben estar de acuerdo con recibir el tratamiento, tener la autorización de sus padres o personas responsables de su cuidado y haber sido diagnosticados con cáncer, o recibido terapias radicales causantes de infertilidad como tratamiento. Durante todo este proceso, la familia del paciente recibe todos los detalles, ya que juega un importante papel en la toma de decisiones informadas.  

Este nuevo servicio integral, que está en proyecto, estará compuesto por personal de oncología, nutrición, endocrinología, estomatología, psicología, psiquiatría, servicio social e investigadores en biología de la reproducción, entre otros profesionales de la salud.  

Fusión del servicio con la Clínica de Supervivientes del Cáncer 

De acuerdo a la directora de la clínica, Rocío Cárdenas Cardos, la unidad fue creada hace dos años y atiende a alrededor de 400 pacientes. Cada semana acuden en promedio ocho, quienes se encuentran en remisión, para vigilar su adecuada evolución. “Para considerar que un paciente es superviviente, tienen que pasar cinco años sin recaídas, después de haber concluido su tratamiento”, señala.  

La clínica opera con un enfoque multidisciplinario para prevenir posibles secuelas derivadas del tratamiento oncológico, como depresión, problemas cardíacos, endocrinológicos, de crecimiento, neurológicos y psicológicos, entre otros. 

En esa línea, Cárdenas Cardos subrayó que el servicio de oncofertilidad, fusionado con la Clínica de Supervivientes de Cáncer, representa un paso importante en la atención a las personas con neoplasias, debido a que la pérdida de la fertilidad es uno de los principales problemas que enfrentan por los tratamientos que deben recibir para el cáncer. 

“Gracias a los protocolos actuales, superviven más pacientes infantiles y juveniles, por lo que es fundamental implementar este tipo de proyectos en un instituto tan importante como lo es Pediatría y replicar este modelo a lo largo del país”, afirmó la directora de la unidad. 

Y resaltó la coordinación interinstitucional que mantiene el INP, en el caso de personas que cumplieron la mayoría de edad y por tanto fueron remitidas a otras instituciones, con el objetivo de que continúen con sus tratamientos o vigilancia por remisión y seguimiento de fertilidad.  

Actualmente, el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) también cuenta con un grupo de pacientes llamado Comunidad de Supervivientes de Cáncer para personas mayores de 18 años y un programa llamado Mamá en Movimiento, que ha ido incrementando su intervención con pacientes de ambos sexos.