Noticias médicas

Publicado el 26 de abril de 2007

Uno de cada tres

Notable incremento del número de alérgicos

En sólo veinte años, llegó a duplicarse el número de alérgicos que hay en el país.

Es una consecuencia del cambio climático, y un fenómeno que se da en todo el mundo.

Mariana Iglesias

El asma, las alergias y las enfermedades respiratorias aumentan sin pausa. Se estima que una de cada tres personas sufre algún trastorno de este tipo, mientras que hace 20 años la cifra era justo la mitad (una de cada seis personas). Y las proyecciones de acá a diez años hablan directamente de la mitad de la población con problemas semejantes. No hay una causa única para tanto incremento, pero la principal es el cambio climático.

Las cifras que muestran el crecimiento progresivo de estas enfermedades las da Natalio Salmún, presidente de Fundaler (Fundación para el Estudio del Asma y otras Enfermedades Alérgicas), y están avaladas por los especialistas consultados por Clarín.

"El aumento es por el calentamiento global. Hay países que están teniendo un clima tropical, con aumentos de temperaturas, lluvias y humedad. Esto favorece el desarrollo de los ácaros del polvo doméstico, que haya más hongos y polen, que son los alergenos que sensibilizan a las personas y les hace desarrollar la enfermedad alérgica", explica a Clarín Anahí Yáñez, directora médica de la Fundación CIDEA (Investigación y Difusión de las Enfermedades Respiratorias y Alérgicas).

Yáñez agrega otra causa: "El incremento de la polución ambiental. El aumento de las alergias y enfermedades respiratorias afecta a todas las clases sociales y a los países industrializados como a los que están en vías de desarrollo".

De allí que la preocupación sea general. Y por eso el año pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó justamente la Alianza Global Contra las Enfermedades Respiratorias Crónicas, con el objetivo de mejorar la salud pul monar en todo el mundo.

El Cuarto Informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático sobre salud humana —presentado hace unos pocos días— destaca particularmente el hecho de que el cambio climático incrementó la frecuencia de enfermedades respiratorias debidas a estímulos que conducen a alergias y por el aumento de las concentraciones de ozono en superficie.

El doctor Osvaldo Canziani, copresidente del Grupo de Trabajo II, lo explica así: "Los cambios en la iniciación de estaciones, como ocurre con el adelanto de la primavera, con una germinación y floración adelantada de plantas alergénicas y su renovación en los otoños menos fríos amplía el rango de distribución de las sustancias que originan alergias. Y el incremento del tráfico automotor, cuyos combustibles mal quemados originan los componentes orgánicos volátiles que la radiación ultravioleta transforma en ozono".

"Estudios de instituciones médicas avalados por la Organización Mundial de la Salud indican que, cuando se exceden las concentraciones de ozono en la superficie se inician una serie de trastornos sobre niños y gente adulta (en los trabajadores, desconcentración y molestias). Consecuentemente, el aumento continuado de las temperaturas medias dará origen a trastornos por alergia cada vez más intensos", dice Canziani.

Y agrega: "La mitigación de las emisiones de los gases de efecto invernadero podría lograr la estabilización de sus concentraciones, de manera que las temperaturas y las humedades se mantengan dentro de límites que permitan una adaptación a estos impactos. La mitigación tiene un efecto morigerador de emisiones de componentes orgánicos volátiles y un ajuste relativo de los períodos de floración de plantas alergénicas, que facilitaría la adaptación de las condiciones de salud en el nuevo entorno ambiental que se establezca".

"Está claro que la prevalencia del asma y las enfermedades alérgicas están aumentando en todo el mundo por la polución y el cambio de clima. Aumenta la morbilidad, pero también hay que decir que bajó la mortalidad. Y esto tiene que ver con que hay mejor diagnóstico, vacunas y medicación eficaz", explica el neumonólogo Eduardo Giugno, jefe del servicio de Clínica Médica del hospital Cetrángolo. Agrega una causa: dice que los chicos urbanos hoy viven encerrados: "Dentro de las casas hay cucarachas y ácaros en el polvo que se junta en los libros, bajo las alfombras o en el pelo de las mascotas como perros y gatos".

Los otros factores que pueden desencadenar los síntomas son las infecciones virales, el humo de tabaco, el ejercicio y la hiperventilación, algunos alimentos, aditivos, ciertas drogas, la pulverización de aerosoles y la combustión generada por las estufas a querosén.


Consejos de los médicos

Mantener el ambiente libre de humo (es un elemento irritante muy importante). Se estima que un fumador pasivo equivale a quien "fuma" entre dos y tres cigarrillos diarios.

Evitar la concentración de polvo dentro de los hogares: sobre todo en libros, alfombras, telas, juguetes, y pelos de mascotas (perros, gatos).

Tratar de que los chicos pasen buena parte del día en lugares al aire libre (calles tranquilas o parques y plazas).

Realizarse controles anuales para favorecer el diagnóstico temprano: la espirometría es un método sencillo, no invasivo y gratuito que se hace en cualquier hospital.

Controlado, el ejercicio físico puede ser bueno.

Con tratamientos indicados, hoy se puede hacer una vida completamente normal.


Algunos misterios
Oscar Angel Spinelli
ospinelli@clarin.com

Aunque ya se sabe que los alérgicos presentan distorsiones en la producción de un tipo de inmunoglobulinas, los tratamientos que surgieron, según admiten los médicos, muchas veces no solucionan el problema de fondo. Quizá porque persisten varios misterios: ¿Por qué los nenes son más propensos que las nenas? ¿Y a qué se debe la mayor incidencia en ciertos países occidentales? Con todo, la ciencia no se detiene. A principios de abril, un estudio en la Universidad de Washington estableció una conexión entre las alergias y las enfermedades autoinmunes. Otra investigación, de la Asistencia Pública del Hospital de París, publicada en setiembre del año pasado, probó que la rinitis alérgica estaba asociada indirectamente con los trastornos del sueño. Como se ve, aún hay mucho por saber.

Actividades

Fundaler (Fundación para el Estudio del Asma y otras Enfermedades Alérgicas) realizará la "XXVII Jornada de Asma y Alergia para Pacientes y Familiares" el viernes 4 de mayo en el Auditorium del Banco Río (Av. Santa Fe 1460), con entrada libre y gratuita desde las 14.30.

Informes: Enrique Finochietto 894, 4307-4050/0800-333-5533, www.fundaler.org.ar, fundaler@intramed.net y prensafundaler@intramed.net.

El martes se harán espirometrías y estudios de detección de asma gratuitos, en distintos hospitales públicos porteños y del Gran Buenos Aires. Y también, test ACT (preguntas simples). Algunos lugares: miércoles 2 de mayo: Hospital de Clínicas José de San Martín (Av. Córdoba 2351 planta baja, de 8 a 12, sin turno). Jueves: Hospital Dr. Bernardo Houssay (Hipólito Yrigoyen 1757, hall central, Vicente López, de 8 a 12, sin turno).
Día Mundial del Asma

El 1º de mayo es el Día Mundial del Asma, una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas que causa la muerte de 255.000 personas por año en el mundo. En Argentina la padecen más de 3 millones de personas.


Detectan un mal uso del inhalador

La mayoría de la gente usa su medicación en forma incorrecta: aplican el producto en casos en los que ya no poseen dosis.

Se hizo un estudio para evaluar el uso de inhaladores con contador de dosis (MDI) (a 63 personas entre 10 y 84 años, en la Clínica y Fundación de Investigación Scripps del Asma y el Centro de Enfermedades Alérgicas). El 54% desconocía el número máximo de dosis y sólo un 8% dijo contar el número de dosis usadas así como el reemplazo del inhalador al alcanzar el máximo número de dosis específicas. La falta de conocimiento y las prácticas de reemplazo de los inhaladores llevaron a extender el uso de sus MDI más allá de lo recomendado, subiendo mortalidad y morbilidad.

Para facilitar el tratamiento, al tradicional medicamento para el asma basado en una combinación de propionato de fluticasona y salmeterol, se le incorporó un sistema de contabilización de dosis que informa para ayudar a tomar la medicación. Así, los pacientes podrán saber cuándo necesitan reemplazar el inhalador, pudiendo controlar el asma.