Algunos estudios previos han indicado que la leptina ha evolucionado como el principal lipostato en la regulación de la adiposidad, ya que afecta los hábitos alimenticios y la termogénesis. A pesar de que los niveles de leptina en humanos occidentales de peso normal y en roedores cautivos son de 5-15 ng/ml, parte de la evidencia actual sugiere que estos niveles son anormalmente elevados y que la leptina podría haber evolucionado como una señal metabólica más general, cuyos efectos más sólidos ocurren a niveles más bajos. Si esto es verdad, entonces las poblaciones de animales salvajes sanos deberían tener niveles más bajos de leptina que las poblaciones cautivas y que los hombres occidentales.
Sobre la base de estos antecedentes, investigadores norteamericanos examinaron los niveles de leptina en poblaciones salvajes de Baubinos localizadas en Africa oriental (Papio anubis, P. hamadryas e híbridos anubis/hamadryas).
Los datos obtenidos evidenciaron que los niveles de leptina sérica presentaron un promedio menor que 1 ng/ml y no se observaron diferencias en los niveles de leptina entre las especies. En los baubinos salvajes, los niveles de leptina sérica fueron más elevados en los individuos más jóvenes, con una tendencia hacia una relación inversa entre la edad dental y los niveles de leptina sérica. En comparación, los baubinos cautivos expresaron niveles tres veces más elevados que los baubinos salvajes, con una clara relación inversa entre la edad y los niveles de leptina.
Los investigadores creen que los resultados obtenidos demuestran que la leptina evolucionó para ser efectiva a niveles bajos.
Publicado el 15 de noviembre de 2001
Implicancias del rol ancestral de la leptina
Niveles de leptina sérica en poblaciones cautivas y salvajes de baubinos
De acuerdo a los resultados obtenidos por un estudio llevado a cabo por investigadores norteamericanos, la leptina habría evolucionado para ser efectiva a niveles más bajos.
Fuente: The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism 2001; 86 (9) 4315-4320
Algunos estudios previos han indicado que la leptina ha evolucionado como el principal lipostato en la regulación de la adiposidad, ya que afecta los hábitos alimenticios y la termogénesis. A pesar de que los niveles de leptina en humanos occidentales de peso normal y en roedores cautivos son de 5-15 ng/ml, parte de la evidencia actual sugiere que estos niveles son anormalmente elevados y que la leptina podría haber evolucionado como una señal metabólica más general, cuyos efectos más sólidos ocurren a niveles más bajos. Si esto es verdad, entonces las poblaciones de animales salvajes sanos deberían tener niveles más bajos de leptina que las poblaciones cautivas y que los hombres occidentales.
Sobre la base de estos antecedentes, investigadores norteamericanos examinaron los niveles de leptina en poblaciones salvajes de Baubinos localizadas en Africa oriental (Papio anubis, P. hamadryas e híbridos anubis/hamadryas).
Los datos obtenidos evidenciaron que los niveles de leptina sérica presentaron un promedio menor que 1 ng/ml y no se observaron diferencias en los niveles de leptina entre las especies. En los baubinos salvajes, los niveles de leptina sérica fueron más elevados en los individuos más jóvenes, con una tendencia hacia una relación inversa entre la edad dental y los niveles de leptina sérica. En comparación, los baubinos cautivos expresaron niveles tres veces más elevados que los baubinos salvajes, con una clara relación inversa entre la edad y los niveles de leptina.
Los investigadores creen que los resultados obtenidos demuestran que la leptina evolucionó para ser efectiva a niveles bajos.