Los autores, del St. Georges' Hospital de Londres explican que estas hormonas son cruciales para el desarrollo pulmonar, por lo que estos niños muy prematuros tienen más probabilidades de morir o necesitar ventilador a las dos semanas de nacer.
Sus resultados se basan en el análisis de datos de 128 niños prematuros, incluidos en otra investigación que estudió los efectos de la suplementación con hormona tiroidea a tales recién nacidos. En concreto, estos 128 niños eran lo que no habían recibido dicho tratamiento.
Los autores subrayan que los nacidos en la semana 30 de la gestación presentan menores niveles de hormonas tiroideas y que cuanto más bajos son mayor riesgo existe de que desarrollen enfermedad pulmonar severa.
Webs Relacionadas
St.George's Hospital Medical School
http://www.sghms.ac.uk/
Pediatrics
http://www.pediatrics.org/
Cita: Pedatrics 2002;109:222-227