Articles

/ Published on November 17, 2025

¿Qué nos falta?

Necesidades no cubiertas y avances en el manejo del asma alérgica grave

El asma alérgica grave se caracteriza por una inflamación mediada por IgE que genera desafíos diagnósticos y terapéuticos. Un grupo de expertos identifica las brechas en el manejo clínico y propone recomendaciones.

Author: Julio Delgado, Ana Navarro, Francisco Javier Álvarez-Gutiérrez, Carolina Cisneros, Javier Domínguez-Ortega.

Fuente: Open Respiratory Archives, Volume 5, Issue 4, 2023, 100282. Necesidades no cubiertas en asma alérgica grave

Introducción

El asma grave afecta entre el 3 y 10 % de la población mundial y el asma alérgica es uno de los fenotipos más comunes dentro de esta, caracterizado por inflamación tipo 2 mediada por inmunoglobulina E (IgE). La IgE juega un papel central en la respuesta inflamatoria alérgica y constituye un blanco terapéutico fundamental.

Sin embargo, a pesar del avance en el conocimiento fisiopatológico y la incorporación de terapias biológicas dirigidas, existen múltiples necesidades no cubiertas en el manejo clínico del asma alérgica grave.

El asma alérgica se caracteriza por una inflamación eosinofílica de las vías aéreas y la sensibilización a alérgenos específicos. Estudios recientes han identificado múltiples biomarcadores, incluyendo proteínas y citocinas como YKL-40, eotaxina-1 y MCP-1, que se correlacionan con la gravedad de la enfermedad y pueden ayudar a definir fenotipos y guiar el tratamiento. Además, las células linfoides innatas tipo 2 (ILC2) con marcadores específicos se asocian con la severidad del asma.

Desafíos

El diagnóstico del asma alérgica grave se basa en la identificación de la sensibilización alergénica mediante pruebas específicas, junto con la evaluación clínica y funcional respiratoria. Existen controversias y limitaciones en el uso y disponibilidad de técnicas diagnósticas, así como en la interpretación de biomarcadores. También persisten desafíos en el reconocimiento temprano y manejo de pacientes con formas severas que no responden adecuadamente a tratamientos estándar.

El manejo ha evolucionado con la introducción de terapias biológicas dirigidas a la IgE (como omalizumab) y otras moléculas implicadas en la inflamación tipo 2. Estos tratamientos han mostrado eficacia en mejorar el control del asma y reducir exacerbaciones. Sin embargo, una proporción significativa de pacientes sigue con síntomas insuficientemente controlados o presentan comorbilidades alérgicas asociadas que complican el manejo.

El consenso de expertos identifica áreas críticas que requieren atención: estandarización de criterios diagnósticos, mayor acceso a biomarcadores específicos, optimización del uso de terapias biológicas incluidas estrategias individualizadas y protocolos claros para el manejo de pacientes refractarios. Se recomienda promover investigaciones y actualizaciones clínicas que permitan resolver estas lagunas y mejorar la calidad de vida de los pacientes con asma alérgica grave.

El asma alérgica grave continúa presentando importantes retos diagnósticos y terapéuticos. La integración de conocimientos sobre inmunopatología, biomarcadores y nuevas terapias biológicas es esencial para avanzar hacia un manejo personalizado y efectivo. Este trabajo contribuye a identificar las necesidades no satisfechas y a establecer recomendaciones basadas en consenso para mejorar la atención clínica.

Create an account or log in to continue reading