Estos datos fueron recogidos por un estudio, que llevaron a cabo investigadores del London School of Hygiene and Tropical Medicine (Reino Unido), y que publica el "British Medical Journal".
El estudio se realizó sobre una muestra de 5.358 mujeres. Las que pesaban cuatro o más quilos al nacer resultaron ser tres veces más propensas a padecer cáncer de mama, en la menopausia, que las que pesaron unos tres quilos. En concreto, se halló que 359 (6,7%) desarrollaron cáncer de mama y, a más de la mitad de ellas, les fue diagnosticado cuando tenían 62 o más años. Por otra parte, los investigadores observaron que el riesgo estaba relacionado con el tamaño de la cabeza al nacer y la duración del parto. Cuanto mayor eran estos parámetros, mayor era también el riego de que la mujer desarrollase cáncer de mama posmenopáusico.
La directora del estudio, Dra. Valerie McCormack, indicó que los resultados parecen indicar que los niños con más peso podrían estar expuestos en la matriz a diferentes niveles de hormonas de crecimiento, lo que podría tener un papel importante en el desarrollo posterior del cáncer de mama. Por otra parte, señaló que los niveles hormonales de la matriz varían según diversos factores, como son el tipo de nutrición de la madre, sus valores normales de hormonas y su adicción al tabaco.
Con todo, la Dra. McCormack ha advertido que las mujeres que nacieron con un peso alto no deben alarmarse. Después de todo la relación de peso elevado al nacer y cáncer de mama, se relaciona sólo con cánceres de mama posmenopáusicos, que son relativamente escasos.
British Medical Journal 2003;326:248-251
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London School of Hygiene and Tropical Medicine