Antecedentes
La bacteriuria asintomática es común entre las mujeres diabéticas y se recomienda el tratamiento de estas infecciones para prevenir complicaciones relacionadas con la infección del tracto urinario sintomática.
Métodos
Seleccionamos mujeres diabéticas (>16 años de edad) con bacteriuria (³105 unidades formadoras de la colonia de un organismo por mililitro, en cultivos de dos muestras de orina consecutivas) sin síntomas urinarios; 50 fueron asignadas de manera randomizada para recibir placebo y 55 para recibir terapia antimicrobiana.
Para las primeras 6 semanas, las cuales incluyeron un curso inicial del tratamiento, el estudio fue placebo controlado y a doble ciego. Posteriormente, las mujeres fueron sometidas a una detección de bacteriuria cada tres meses hasta los tres años; la terapia antibiótica fue proporcionada a mujeres en el grupo de terapia antimicrobiana que tenían bacteriuria asintomática.
Resultados
Cuatro semanas antes de que finalice el curso inicial de la terapia, el 78% de las receptoras de placebo tenían bacteriuria, comparadas con el 20% de mujeres que recibieron agentes antimicrobianos (P<0.001). Durante un período de seguimiento medio de 27 meses, 20 de 50 mujeres en el grupo placebo (40%) y 23 de 55 mujeres en el grupo de terapia antimicrobiana (42%) tuvieron al menos un episodio de infección del tracto urinario sintomática.
El período transcurrido hasta un primer episodio sintomático fue similar en ambos grupos (P=0.67 por la prueba de log-rank), así como los índices (±SD) de cualquier infección del tracto urinario sintomática (1.10±0.17 y 0.93±0.14 per 1000 días de seguimiento, respectivamente; riesgo relativo, 1.19; 95% IC, 0.28 a 1.81), pielonefritis (0.28±0.08 y 0.13±0.05 per 1000 días de seguimiento; riesgo relativo, 2.13; 95% IC, 0.81 a 5.62) y hospitalización por infección del tracto urinario (0.10±0.36 y 0.06±0.22 per 1000 días de seguimiento; riesgo relativo, 1.93; 95% IC, 0.47 a 7.89). Las mujeres en el grupo de terapia antibiótica tuvieron casi 5 veces más días de uso de antibióticos por infección del tracto urinario que las mujeres en el grupo placebo (158.2±1.7 vs. 33.7±0.91 per 1000 días de seguimiento; riesgo relativo, 0.21; 95% IC, 0.20 a 0.22).
Conclusiones
El tratamiento de la bacteriuria asintomática en mujeres diabéticas no parece reducir las complicaciones. La diabetes en sí misma no debería ser una indicación para el screening o tratamiento de la bacteriuria asintomática.
Publicado el 22 de abril de 2003
Tratamiento antibiótico
Mujeres diabéticas con bacteriuria asintomática
El tratamiento de la bacteriuria asintomática en mujeres diabéticas no parece reducir las complicaciones.
Autor/a: Dres. Harding GK, Zhanel GG, Nicolle LE, Cheang M
Fuente: N Engl J Med 2002 Nov 14;347(20):1576-83
Antecedentes
La bacteriuria asintomática es común entre las mujeres diabéticas y se recomienda el tratamiento de estas infecciones para prevenir complicaciones relacionadas con la infección del tracto urinario sintomática.
Métodos
Seleccionamos mujeres diabéticas (>16 años de edad) con bacteriuria (³105 unidades formadoras de la colonia de un organismo por mililitro, en cultivos de dos muestras de orina consecutivas) sin síntomas urinarios; 50 fueron asignadas de manera randomizada para recibir placebo y 55 para recibir terapia antimicrobiana.
Para las primeras 6 semanas, las cuales incluyeron un curso inicial del tratamiento, el estudio fue placebo controlado y a doble ciego. Posteriormente, las mujeres fueron sometidas a una detección de bacteriuria cada tres meses hasta los tres años; la terapia antibiótica fue proporcionada a mujeres en el grupo de terapia antimicrobiana que tenían bacteriuria asintomática.
Resultados
Cuatro semanas antes de que finalice el curso inicial de la terapia, el 78% de las receptoras de placebo tenían bacteriuria, comparadas con el 20% de mujeres que recibieron agentes antimicrobianos (P<0.001). Durante un período de seguimiento medio de 27 meses, 20 de 50 mujeres en el grupo placebo (40%) y 23 de 55 mujeres en el grupo de terapia antimicrobiana (42%) tuvieron al menos un episodio de infección del tracto urinario sintomática.
El período transcurrido hasta un primer episodio sintomático fue similar en ambos grupos (P=0.67 por la prueba de log-rank), así como los índices (±SD) de cualquier infección del tracto urinario sintomática (1.10±0.17 y 0.93±0.14 per 1000 días de seguimiento, respectivamente; riesgo relativo, 1.19; 95% IC, 0.28 a 1.81), pielonefritis (0.28±0.08 y 0.13±0.05 per 1000 días de seguimiento; riesgo relativo, 2.13; 95% IC, 0.81 a 5.62) y hospitalización por infección del tracto urinario (0.10±0.36 y 0.06±0.22 per 1000 días de seguimiento; riesgo relativo, 1.93; 95% IC, 0.47 a 7.89). Las mujeres en el grupo de terapia antibiótica tuvieron casi 5 veces más días de uso de antibióticos por infección del tracto urinario que las mujeres en el grupo placebo (158.2±1.7 vs. 33.7±0.91 per 1000 días de seguimiento; riesgo relativo, 0.21; 95% IC, 0.20 a 0.22).
Conclusiones
El tratamiento de la bacteriuria asintomática en mujeres diabéticas no parece reducir las complicaciones. La diabetes en sí misma no debería ser una indicación para el screening o tratamiento de la bacteriuria asintomática.