Noticias médicas

/ Publicado el 14 de diciembre de 2004

Investigación

Muerte en Navidad

Los resultados de un gran estudio publicado en la revista Circulation identifican a este período del año como un factor de riesgo de mortalidad cardiovascular y no cardiovascular.

La mortalidad cardiovascular se incrementa en las fechas vecinas a las fiestas de fin de año, según un estudio publicado en la revista Circulation.  Las razones que los autores identifican se vinculan con el abandono de los tratamientos médicos y los cambios estacionales en el staff profesional.

El incremento de la mortalidad durante el período de vacaciones de diciembre no parece estar en relación sólo con el clima invernal de ese momento -en el hemisferio norte- ya que se concentra en las dos semanas que van desde el 25 de diciembre hasta el 7 de enero.

Los investigadores encuentran que la mortalidad crece de manera dramática alrededor de las fiestas navideñas y de fin de año. Fueron comparadas las cifras estadísticas de un prolongado periodo que va desde 1.973 al año 2.000 con el objeto de determinar la reproductibilidad de este fenómeno. La mortalidad cardiaca -especialmente la súbita- parece tener sus picos más altos en los días 25 y 26 de diciembre y el 1 de enero.

La mortalidad de causa cardiaca creció en promedio un 4,65% mientras que la no cardiaca lo hico en un 4,99% y la tendencia de los últimos años es creciente.

Los autores plantean diversas hipótesis explicativas como: stress emocional, bruscos cambios en las dietas, ingesta excesiva de alcohol, enfermedades respiratorias. Se destacan aquellas causas que se relacionan con una caída en los cuidados médicos como menor número de visitas registradas y cambios en los staff profesionales por vacaciones, aunque se señala la necesidad de realizar investigaciones específicas sobre ellas para aclarar su participación relativa en la génesis del fenómeno.

El editorial que acompaña la publicación del trabajo menciona que este incremento de mortalidad se registra incluso en localidades donde el cambio climático (invernal) es poco intenso. Las bajas temperaturas producen incremento en las resistencias periféricas, vasoespasmo,  aumento de la presión arterial, lo que en algunos casos debería considerarse como factores concomitantes.

Las recomendaciones finales incluyen la necesidad de instruir a los pacientes de riesgo sobre como actuar ante los síntomas no demorando la consulta a Emergencias. Las Unidades Coronarias deberían estar preparadas reforzando sus planteles para afrontar el aumento de la demanda asistencial previsto para esas fechas.