Los defectos de nacimiento son más comunes de lo que podría pensarse y algunos podrían evitarse. Uno de cada 33 recién nacidos en los Estados Unidos tiene algún defecto congénito, según ha comunicado la National Birth Defects Prevention Network (NBDPN). Aunque los factores genéticos juegan un papel destacado, las causas de la mayoría de dichos defectos permanecen siendo un misterio.
Pero hay fórmulas sencillas para que una mujer pueda incremente l as posibilidades de traer al mundo un niño sano. Este es el mensaje que la NBDPN quiere dar a mujeres, a sus parejas y a al los estamentos sanitarios. “Estamos tratando de educar a las mujeres sobre cómo tener un embarazo saludable con el fin de prevenir cualquier tipo de defecto de nacimiento", aseguró Denise Higgins, presidenta de la junta del comité de educación y extensión del grupo.
Por ejemplo, se recomienda a las mujeres consumir ácido fólico al menos un mes antes de pensar en quedar embarazadas. Estudios demuestran que el ácido fólico puede reducir los defectos de nacimiento del tubo neural. En estados Unidos, cerca de 2.200 niños nacen con defectos en el tubo neural.
Según una encuesta de March of Dimes de 2004, el 40% de las mujeres estadounidenses en edad fértil están consumiendo suficiente cantidad de vitaminas para evitar los defectos de nacimiento. El año anterior eran un 32%, lo que significa que ha habido un aumento considerable, aunque todavía no son la mayoría.
También se recomienda a las mujeres abstenerse de consumir alcohol en todo momento durante el embarazo. Hasta 1.000 niños nacidos en los Estados Unidos cada año sufren de síndrome de alcoholismo fetal, asegura la NBDPN. Además, se cree que otras afecciones prenatales relacionadas con el alcohol, como el trastorno del neurodesarrollo relacionado con el alcohol y los defectos de nacimiento relacionados con el mismo, suceden tres veces más frecuentemente que el síndrome de alcoholismo fetal.
"No existe una cantidad saludable de alcohol que una mujer pueda consumir", advirtió Higgins. "No sabemos si una copa causa síndrome de alcoholismo fetal o si hace falta ser alcohólica”. El mensaje es, por tanto, no beba. Los estudios demuestran que incluso la bebida social, uno o dos copas a la semana, puede tener efectos adversos sobre el feto.
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National Birth Defects Prevention Network