La mortalidad asociada con la artritis reumatoidea (AR) ha sido extensamente estudiada en los pasados 50 años. Muchos estudios han demostrado que los pacientes con AR tienen tasas de mortalidad más elevadas que la población general. Las cohortes de pacientes hospitalarios con AR tienden a tener tasas de mortalidad más elevadas que las cohortes con AR provenientes de la comunidad. Esto indica que la mayor mortalidad en los pacientes con AR se relaciona con la gravedad de la enfermedad.
Se han hecho muchos estudios de mortalidad en AR aparte de las cohortes de pacientes con AR establecida. No obstante, más recientemente, se han hecho estudios sobre mortalidad en cohortes de AR de reciente comienzo. Dos de esos estudios en los que la enfermedad comenzó en la década de 1980 y se reclutaron pacientes de hospitales no pudieron hallar ningún aumento en la mortalidad durante los primeros años del seguimiento. Por el contrario, otros tres estudios de cohorte con AR de comienzo, identificados en la comunidad o en atención primaria durante un periodo equivalente de tiempo, siguieron mostrando una mortalidad más elevada en las mujeres con AR, aún en los primeros años del seguimiento de la enfermedad.
A este respecto, investigadores del Women's Health Study informaron en los Annals of the Rheumatic Diseases que la mortalidad es mayor en las mujeres cuya AR tuvo un comienzo tardío durante los primeros años de la enfermedad. En este estudio, las mujeres fueron reclutadas de la lista de propietarios de licencias de conducir con AR aparecida luego de 1986. Los datos de la Clínica Mayo también muestran que las pacientes con AR de reciente comienzo, identificadas en la comunidad de Rochester, siguen teniendo un aumento moderado de la mortalidad en comparación con la población general (tasa de mortalidad estandarizada (SMR) 1.27).
Esta mayor mortalidad se observó durante cuatro décadas, a pesar de que hubo una declinación en la incidencia de AR durante el mismo lapso. Las curvas de supervivencia de Kaplan-Meier fueron casi idénticas para cada una de las cuatro décadas de la AR incidente. Las pacientes con enfermedad seropositiva del Norfolk Arthritis Register (reclutadas en atención primaria), también presentaban mayor mortalidad por otras causas. De este modo, en la actualidad se cree que la AR de reciente comienzo se asocia con un exceso de mortalidad en la comunidad pero no en el grupo de pacientes hospitalizadas. ¿Qué explicación podría tener esto?
Enfermedad cardiovascular
Parece que si el factor reumatoideo (FR) es positivo en una etapa temprana de la evolución de la artritis, es un marcador pronóstico de mortalidad prematura. Las razones no son claras pero puede reflejar un aumentado de la carga inflamatoria de la enfermedad. En el Iowa Women's Health Study, la mortalidad fue significativamente mayor en las mujeres que tenían seropositividad para el FR. Este aumento de casi dos veces en las mujeres ancianas seropositivas es similar al observado en otros estudios
Las enfermedades cardiovasculares son responsables del 40-50% de la mortalidad en la población general y y reumatoidea. En el Iowa Women's Health Study, las mujeres con AR precoz mostraron un aumento moderado pero no significativo mortalidad cardiovascular. La mortalidad cardiovascular fue significativamente mayor en las mujejres seropositivas con poliartritis inflamatoria registrada en el Norfolk Arthritis Register despues de 1990. Las pacientes de sexo femenino con enfermedad seropositiva basal tenían el doble de mortalidad cardiovascular esperada, comparado con la población general. Por lo tanto, la enfermedad con presencia de FR, así como ha sido asociada con una mayor mortalidad por todas las causas puede influir sobre la mortalidad por causas específicas
Traducción y comentario: Dra. Marta Papponetti. Especialista en Medicina Interna. Docente Autorizada de la Universidad de Buenos Aires.