Aproximadamente tres de cada cuatro mujeres padecen molestias grave relacionadas con la vaginitis atrófica tras la menopausia, según manifestaron los expertos que han participado en el XXII Congreso Mundial de Menopausia, organizado en Madrid por la International Menopause Society (IMS).
Según el presidente del encuentro, el Dr. Santiago Palacios, "se trata de un grupo de síntomas que empeora de forma grave la calidad de vida y el bienestar de la mujer tras la menopausia, pero, debido a que la mayoría de las mujeres no relacionan estas manifestaciones con la menopausia, menos de la cuarta parte consultan a su médico sobre estos aspectos, por lo que no reciben atención sanitaria".
La vaginitis atrófica se presenta generalmente por la disminución de los niveles de estrógeno tras la menopausia natural o quirúrgica. Además, también puede afectar a mujeres jóvenes inmediatamente después del parto o durante la lactancia, ya que los niveles de estrógeno son más bajos en estos momentos, aunque los síntomas suelen ser menos severos y durante un tiempo concreto.
En este sentido, el experto señaló que "con frecuencia la vaginitis atrófica asociada a la menopausia suele confundirse al principio con vaginitis infecciosa o incluso culpar al estrés de su aparición".
Una vez que el diagnóstico se ha llevado a cabo, el experto destacó la existencia de tratamientos tópicos y locales que alivian los síntomas de una forma segura y eficaz. "Existen en la actualidad una serie de tratamientos hormonales locales eficaces en el manejo de la sintomatología asociada a la vaginitis atrófica que mejoran la calidad de vida de la mujer, restaurando el pH vaginal y normalizando los parámetros citológicos en la mayor parte de las pacientes", apuntó.
Entre estas terapias, destacan las cremas con estrógenos conjugados equinos, el anillo vaginal de estradiol, que es un anillo flexible de silicona con un núcleo de estradiol que se inserta en la cúpula vaginal y produce una liberación continua y lenta de esta hormona durante tres meses, y pastillas vaginales que liberan también estradiol.
Asimismo, es recomendable la utilización de hidratantes vaginales, que aumentan el índice de maduración del epitelio vaginal y el flujo sanguíneo y de lubricantes vaginales, que disminuyen la irritación vaginal durante la relación sexual de forma inmediata aunque no existe evidencia científica de beneficio terapéutico a largo plazo.
Publicado el 25 de mayo de 2008
XXII Congreso Mundial de Menopausia
Molestias por vaginitis atrófica en tres de cada cuatro mujeres
Según el Dr. Santiago Palacios, "se trata de un grupo de síntomas que afecta de forma grave a la calidad de vida y al bienestar de la mujer tras la menopausia,
Aproximadamente tres de cada cuatro mujeres padecen molestias grave relacionadas con la vaginitis atrófica tras la menopausia, según manifestaron los expertos que han participado en el XXII Congreso Mundial de Menopausia, organizado en Madrid por la International Menopause Society (IMS).
Según el presidente del encuentro, el Dr. Santiago Palacios, "se trata de un grupo de síntomas que empeora de forma grave la calidad de vida y el bienestar de la mujer tras la menopausia, pero, debido a que la mayoría de las mujeres no relacionan estas manifestaciones con la menopausia, menos de la cuarta parte consultan a su médico sobre estos aspectos, por lo que no reciben atención sanitaria".
La vaginitis atrófica se presenta generalmente por la disminución de los niveles de estrógeno tras la menopausia natural o quirúrgica. Además, también puede afectar a mujeres jóvenes inmediatamente después del parto o durante la lactancia, ya que los niveles de estrógeno son más bajos en estos momentos, aunque los síntomas suelen ser menos severos y durante un tiempo concreto.
En este sentido, el experto señaló que "con frecuencia la vaginitis atrófica asociada a la menopausia suele confundirse al principio con vaginitis infecciosa o incluso culpar al estrés de su aparición".
Una vez que el diagnóstico se ha llevado a cabo, el experto destacó la existencia de tratamientos tópicos y locales que alivian los síntomas de una forma segura y eficaz. "Existen en la actualidad una serie de tratamientos hormonales locales eficaces en el manejo de la sintomatología asociada a la vaginitis atrófica que mejoran la calidad de vida de la mujer, restaurando el pH vaginal y normalizando los parámetros citológicos en la mayor parte de las pacientes", apuntó.
Entre estas terapias, destacan las cremas con estrógenos conjugados equinos, el anillo vaginal de estradiol, que es un anillo flexible de silicona con un núcleo de estradiol que se inserta en la cúpula vaginal y produce una liberación continua y lenta de esta hormona durante tres meses, y pastillas vaginales que liberan también estradiol.
Asimismo, es recomendable la utilización de hidratantes vaginales, que aumentan el índice de maduración del epitelio vaginal y el flujo sanguíneo y de lubricantes vaginales, que disminuyen la irritación vaginal durante la relación sexual de forma inmediata aunque no existe evidencia científica de beneficio terapéutico a largo plazo.