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/ Publicado el 13 de abril de 2004

Riesgo de contagio

Minimizar los riesgos de la transmisión del prión en la tonometría

Este estudio evalua el riesgo potencial de transmisión de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

Autor/a: Dres. Amin SZ, Smith L, Luthert PJ, Cheetham ME

Fuente: Br J Ophthalmol. 2003 Nov;87(11):1360-2.

Indice
1. Desarrollo
2. Bibliografía

Las encefalopatías espogiformes transmisibles son un grupo de enfermedades neuro-degenerativas entre las que se encuentra la encefalopatía espongiforme bovina y la forma que afecta a los humanos se denomina enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). Está enfermedad está relacionada con la conformación anormal de una glicoproteína; PrP, conocida como prion.

Desde 1985, la población del Reino Unido se vio expuesta al agente de transmisión responsable de la encefalopatía espongiforme bovina dado que ingresó en la cadena de alimentación humana.

Es probable que muchas personas estén incubando la ECJ, por eso surgió la preocupación ante la posibilidad de la transmisión vía instrumentos quirúrgicos contaminados, ya que el prion resiste procedimientos comunes de limpieza y esterilización.

En oftalmología, la presión intraocular se mide con el tonómetro de Goldman. La tonometría constituye un examen de rutina para la mayoría de los pacientes. Es sabido que algunas enfermedades - por ejemplo el adenovirus de la queratoconjuntivitis - pueden transmitirse en el transcurso de este examen.

La Comisión Asesora de Encefalopatías Espongiformes ha recomendado, en el año 2001, la esterilización de las lentes y otros instrumentos oftalmológicos mediante la utilización de hipoclorito de sodio. El uso reiterado de este método podría corroer los prismas. Otra alternativa es la utilización de material descartable, lo que eleva los costos de los estudios.
Intentamos evaluar el riesgo potencial de transmisión horizontal en la tonometría, mediante la medición del material proteico que se acumula en las superficies de contacto del tonómetro.

Métodos:

Se realizó la medición de la cantidad de proteína que contiene el extremo del tonómetro luego de su utilización. Se emplearon piezas descartables,  que fueron higienizadas de distintas formas (sumergiéndolas en agua, enjuague con agua, enjuague y secado, etc.), pero no se empleó hipoclorito de sodio porque afectaba la medición de la proteína.

Resultados:

El extremo del tonómetro tiene la capacidad de transportar fluidos, aún después de haber sido sacudido vigorosamente.


Figura 1.- Variación de fluido en las cabezas descartables de un tonómetro. A) muestra el fluido luego de haber sido sacudido y B) antes de sacudirlo.

Existe una gran variación con respecto a la tolerancia al examen según los pacientes. Cuanto más cuesta realizar el procedimiento queda mayor cantidad de material para realizar la medición de la proteína.

Tabla 1.- Efecto del enjuague del extremo del tonómetro

Volumen del enjuague       Nº      Media         Rango
 
ninguno                                4         7.6 (8.4)*     4.3-20>*
1 ml                                     4         3.7 (2.2)       1.3-5.9
50 ml                                   4         1.9 (1.7)       0.8-4.4
 
Media = cantidad de proteína presente en el extremo del tonómetro(µg); nº = cantidad de pacientes; rango =  valor mínimo/máximo hallado en el grupo de pacientes
*Medición mayor al tope de medición de 20 µg

Conclusión:

Existe un riesgo teórico reducido de que el prion pueda transmitirse vía una tonometría si se reutilizan los prismas, pero este riesgo puede disminuirse considerablemente si se lavan y desinfectan los mismos.

Síntesis y Traducción: Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed para la especialidad de oftalmología.

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