Noticias médicas

/ Publicado el 20 de noviembre de 2005

Innovaciones al servicio de la salud del corazón

México, líder en implantes de células madre al corazón

En México se realiza un implante semanal.

México ocupa el primer lugar en implantes de células madre al corazón con un promedio de uno por semana dijo a Crónica el doctor Rubén Argüero Sánchez director general del hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI.
El implante de células permite solucionar enfermedades isquémicas del corazón, primera causa de muerte en hombres y segunda en mujeres en el país. Cada año 600 mil mexicanos fallecen debido a males cardiacos, que junto con la obesidad y la diabetes originan el mayor número de decesos.
Según Argüero, “la insuficiencia cardiaca refractaria o grave se ha convertido en la plaga de este siglo, un paciente con este mal tiene contados sus días, va a morir en pésimas condiciones en comparación con los enfermos de cirrosis, de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica y artritis”.
“La evolución de la enfermedad es similar a la de un cáncer por lo tanto se acorta la vida de quien la padece. Un 72 por ciento de los enfermos que no reciben tratamiento mueren en un lapso de cinco años”, puntualizó.

Con relación a la tecnología disponible en México, el PET-CT, es un aparato capaz de lograr hasta 300 imágenes del corazón en 10 segundos. Se aprecia el momento en que este órgano expulsa sangre, movimientos de contracción y cualquier detalle oculto de las estructuras cardiovasculares.

En la ciudad de México hay cinco (hospital ABC, Médica Sur, Facultad de Medicina de la UNAM, y hospital Ángeles), y en Monterrey uno que se ubica en el hospital San José del Tecnológico de Monterrey.
Procedimiento. A los enfermos que están en una etapa grave se les hace prueba de esfuerzo, radiografías, ecocardiografías, y angiografías; estudios de medicina nuclear y todos los análisis de laboratorio, los cuales se repiten después del implante, explicó Argüero Sánchez.
Una vez seleccionado el paciente, de manera conjunta con el hospital de Oncología y el departamento de Trasplante de Médula Ósea, “en laboratorios se estimula la producción de células madre para alcanzar un nivel de 15 mil leucocitos por mililitro”, dijo.

“En ese momento se coloca un catéter central al corazón para obtener la sangre la cual pasa a través de un equipo que tiene el avance tecnológico capaz de separar las células CD34 que son las que necesitamos para este procedimiento”, comentó.
“La máquina nos entrega una cantidad de células de las cuales se conoce qué viabilidad tienen, cuantas están vivas, su características, cuantas corresponden a la población requerida y después se procede a enfriarlas”.

“En no más de ocho días, el paciente entra al quirófano y le inyectamos las células directamente en la cara del corazón que lo requiera. En cada aplicación se quedan aproximadamente de 40 a 50 millones de células”.
“El paciente debe seguir controlado en el hospital y se le repiten los exámenes, en donde se observan resultados espectaculares, ya que la sangre vuelve a circular en partes que ya estaban prácticamente muertas”, abundó el cardiólogo.

“Comparado con las hospitalizaciones, los costos del implante de células madre se reducen ya que los pacientes con enfermedades cardiacas ingresan al hospital cada mes o cada tres meses y permanecen hospitalizados hasta once días”.
“Después de cuatro días el paciente sale del hospital y en tres meses ya puede regresar a trabajar y hacer su vida normal con una alta calidad de vida; los dolores, los pies hinchados y los ingresos al hospital se acaban”.

A decir del cardiólogo, “México ocupa el primer lugar en materia de investigación así como el grupo más numeroso de trasplantes de células madre a partir de su propio donador, células progenitoras que van a implantarse al músculo cardiaco”.
“Desde que iniciamos estas cirugías, hace un año y cuatro meses, llevamos cincuenta casos. En el mundo no existe esta cifra y lo más importante: el promedio de control de estos pacientes ha rebasado los siete meses”, indicó.

El PET-CT capta de 16 hasta 300 imágenes en 10 segundos
Yanet Contreras, ingeniero biomédico, mánager de equipos tomográficos Siemens, fabricante del PET-CT, explicó a Crónica que la tecnología está integrada por dos sistemas: el PET, que es el equipo de tomografía por emisión de positrones y el CT, que es el equipo de tomografía computarizada.
El PET está enfocado a la parte fisiológica del organismo, incluso funciona a nivel metabólico. Por ejemplo en la detección temprana de metástasis de cáncer, zonas activas de melanoma maligno y respuesta a tratamiento de pacientes oncológicos.
El CT se enfoca más a la parte anatómica del cuerpo. Ambas tecnologías se fusionaron para mejorar el diagnóstico clínico sobre todo en pacientes oncológicos, abundó la experta.

En la parte tomográfica, señaló Yanet Contreras, es posible lograr de 16 hasta 300 imágenes en 10 segundos del órgano analizado. El estudio completo de un PET-CT tiene una duración de 20 minutos.
Antes de que el equipo existiera, un solo análisis de PET (parte metabólica y fisiológica del cuerpo) duraba hasta 45 minutos sin considerar la tomografía computada (que expone a detalle el sistema óseo), dijo.

Oncología. La técnica no requiere hospitalización. Se emplea un fármaco elaborado a base de flúor radioactivo y glucosa, “mediante el primero logramos ubicar las zonas donde el metabolismo trabaja de manera acelerada o anormal, es ahí donde están los tumores malignos”, explicó.
De acuerdo con los especialistas, un 70 por ciento del uso de esta tecnología está relacionada con pacientes oncológicos y cardiacos, además de detectar el mal de Parkinson, Alzhaimer, demencia y focos epilépticos.
El costo va de los 1.5 hasta los tres millones de dólares, que es el precio del aparato biograph PET-CT, que tiene la capacidad de seccionar hasta en 64 partes un órgano.
Evolución. De 1974 (cuando salió el primer tomógrafo) a 2002, los diagnósticos de males cardiacos requerían cirugías a corazón abierto. A partir de 2003 a la fecha, el diagnóstico de padecimientos cardiacos se hace mediante un estudio tomográfico que no requiere intervención ni largas estancias en hospitales.