La inmensa y diversa geografía mexicana está dividida en 32 estados, pero solo 25 de ellos han han despenalizado el aborto, dentro de determinados plazos y de acuerdo con ciertas causales. Sin embargo, lo más grave es que, tanto en el Código Penal Federal como en los 32 códigos penales estatales, continúa tipificado como delito. Precisamente, que cambie esta situación es lo que reclama red de profesionales de la salud Salvemos Miles de Vidas México, para lo que lanzó la campaña “Así de simple”.
No es que no haya antecedentes legales para el reclamo: ya en 2018 la Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció que las víctimas de violencia sexual tienen derecho a acceder a servicios de Interrupción Voluntaria del Embarazo. En 2021, estableció que la criminalización total del aborto es inconstitucional, y que las personas tienen derecho a decidir y el Estado la obligación de garantizar la provisión de servicios. Y en 2023 ordenó eliminar el delito del Código Penal Federal y armonizar los marcos estatales. Pero lo cierto es que la interrupción legal del embarazo sigue siendo penalizada en Guanajuato, Durango, Morelos, Querétaro, Nuevo León, Tamaulipas y Sonora (por información más detallada ver aquí).
La red destaca que esta situación legal sigue poniendo en riesgo la vida de las personas gestantes, limita su acceso a servicios de salud seguros y de calidad, y perpetúa prejuicios y prácticas discriminatorias en el sistema sanitario. Los datos son duros: sin ir más lejos, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024 más de 5.900 de entre 10 y 14 años dieron a luz en 2024. “Estas cifras tienen rostro: son niñas y adolescentes obligadas a enfrentar embarazos no deseados, muchas veces producto de violencia sexual”, resalta la psicóloga y sexóloga Diana González Pulido, integrante de la red con sede en Nuevo León.
Qué reclaman |
“Ninguna niña, mujer o persona gestante debería depender de su código postal ni de su situación económica para acceder a un procedimiento de salud de forma segura”, reclamó la psicóloga Guadalupe Monserrat Cárdenas Cruz, quien ejerce su profesión en Michoacán. Es una de las varias integrantes de la Salvemos Miles de Vidas México que han hecho el reclamo y lo sostienen con argumentos, como puede verse en una serie de videos publicados en la página de la red. “Penalizar el aborto no lo impide. Basta con pasar un día en urgencias para ver cómo siguen llegando personas con complicaciones por abortos inseguros. Lo único que pedimos a las y a los legisladores es que respeten los derechos humanos. El derecho a la salud es un derecho humano”, destaca Sandra Karina Gaspar Martínez, ginecobstetra integrante de la red que ejerce en la Ciudad de México y en el Estado de México, y señala que el miedo a la criminalización por parte del personal de salud puede impedir que las pacientes reciban atención oportuna. Por su parte, María Eréndira Itami Sordo, también ginecobstetra, denunció: “cuando un servicio de salud se trata como delito, el consultorio deja de ser un espacio de confianza y cuidado para convertirse en un lugar marcado por el estigma y el miedo”. “Y esa no es la medicina que juramos ejercer”, señaló, convencida, la profesional, que también forma parte de Telefem, organización sin fines de lucro que acompaña, aconseja y conecta, a quienes necesitan una ILE, con profesionales de la salud.
Derribar prejucios y defender derechos |
“El aborto es salud, no un delito. Si se despenaliza y se saca de los códigos penales no va a suceder que va a haber filas y van a utilizar el aborto como un método anticonceptivo. Tenemos la experiencia de la CDMX, donde estamos cumpliendo 18 años, y eso está plenamente demostrado: no existe reincidencia constante”, resalta, para desarmar uno de los “argumentos” a favor de la criminalización, Georgina Díaz Orozco, de Guadalajara.
“Es muy importante que las niñas y adolescentes dejen de morir, que se deje de obligarlas a parir, y podamos seguir teniendo estos espacios amorosos, dignos, seguros, transversales… ¿En qué momento nuestros cuerpos, nuestras vidas, nuestras decisiones en temas de salud y de bienestar tienen que estar en manos de un juez? Se necesita trabajar en un enfoque de salud desde lo legislativo. Para que las mujeres tengamos salud necesitamos sacar el aborto del Código Penal. Así de simple”, reclama por su parte la psicóloga Joselyn Rivera Vilchis, especialista en salud sexual y mental de las mujeres, que trabaja en Gunajuato, donde se intentó despenalizar el aborto en seis veces en 25 años (la primera vez ocurrió en 2000) y en hasta hoy no ha sido posible.
“Dicen que penalizar el aborto protege a las mujeres porque ‘evita riesgos’. Eso es totalmente falso. La penalización desincentiva a quienes requieren acceder a servicios de atención postaborto, haya sido inducido o no, por miedo a la criminalización (…) Además, genera temor dentro del personal de salud, que no quiere ser perseguido por hacer su trabajo. Por eso la voz de quienes somos profesionales de la salud importa: el aborto es un servicio de salud, no un delito. Así de simple”, agrega.