Un meta-análisis es una síntesis cuantitativa de pruebas clínicas randomizadas, utilizados para evaluar efectos de tratamiento moderados en oncología. El mismo constituye un método complementario a las pruebas realizadas en gran escala. El estándar principal para un meta-análisis es obtener datos de pacientes individuales directamente del investigador principal, pero esto requiere de mucho tiempo y es costoso. Los pasos más importantes para la realización de un meta-análisis ya se han descrito en literatura de origen variado; sin embargo, la colaboración multidisciplinar es necesaria para una visión clínica y una revisión crítica de los datos y resultados.
Un meta-análisis debe incluir una evaluación de la calidad de la prueba, una cuantificación del efecto total del tratamiento, un estudio de las variaciones observadas en estos efectos entre las distintas pruebas y un análisis exploratorio planificado con anterioridad para identificar grupos de pacientes que pueden verse más beneficiados a partir del tratamiento. Los métodos estadísticos son explicados utilizando ejemplos de trabajo real.
Desde que se ha observado que la literatura basada en meta-análisis puede llevar a valoraciones extremadamente parciales, los meta-análisis de datos de pacientes individuales deben ser registrados sistemáticamente cuando es necesario un período de seguimiento a largo plazo, cuando es importante un análisis detallado o cuando la literatura existente basada en meta-análisis no está en concordancia.
En la actualidad, aún se discute acerca de cuáles son los factores principales que influyen en la calidad de los meta-análisis.