El trabajo, realizado por un equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), liderado por la Dra. Susan Robertson, indica que, en 1996, en todo el mundo, 78 de los 214 países y territorios de la OMS (36%) utilizaban la vacuna como parte de sus programas nacionales de inmunización. En 2002, ese número había aumentado a 124 (58%).
Entre todas las regiones de la OMS, la que utiliza más extensamente la vacuna es la de las Américas, con un incremento del 47% al 94% de todos los países.
Las otras dos regiones que lograron mejorar en mayor medida su cobertura con esta vacuna fueron Europa (de 64% a 84%) y el Pacífico Occidental (de 31% a 59%). Las que registraban más bajo uso hacia finales de 2002 fueron África y el sudeste de Asia.
La vigilancia de la rubéola -es decir la recolección, análisis y diseminación de información sobre la enfermedad- también ha mejorado en todo el mundo, de acuerdo con la investigación. En 2001, 123 de los 214 países y territorios (57%) reportaron a la OMS los casos de rubéola registrados a través de los sistemas nacionales de vigilancia. En 1999, sólo 98 de ellos (46%) habían brindado esa información. En 2001, estos 123 países y territorios registraron un total de 836.356 casos de rubéola.