La terapia se realizó en el Great Osmond Street Hospital for Children de Londres, donde los médicos anunciaron haber curado esta enfermedad genética mortal, que a veces se consigue curar con trasplante de médula ósea.
Este raro trastorno genético está causado por un defecto en un gen que es crucial a la hora de transmitir mensajes al sistema inmune para que los leucocitos fabriquen anticuerpos y acaben con los organismos invasores.
Los médicos tomaron parte de la médula ósea del niño y utilizaron un virus para liberar una versión normal del gen en las células madre que dan lugar a las células inmunitarias. Las células fueron posteriormente inyectadas al paciente.
No es la primera vez que se consigue curar esta enfermedad mediante terapia génica, ya que hace dos años investigadores franceses anunciaron un éxito similar en dos niños.