La enfermedad cardiovascular (EC) es la principal causa de muerte en todo el mundo, con excepción de algunas regiones de África. El cáncer es otra causa frecuente, aunque en grandes estudios epidemiológicos, se observa que los pacientes con cáncer también mueren por EC. Los pacientes con cáncer de próstata tienen como primera o segunda causa de muerte la EC y se benefician con un estilo de vida saludable como toda la población.
Recientemente un estudio mostró que un gen de los macrófagos estaría involucrado en la ateroesclerosis y en el cáncer de próstata. Si los mecanismos fuesen similares las recomendaciones para un corazón sano implicarían una próstata sana.
Recomendación 1:
Los pacientes deben conocer sus valores de colesterol (ideales: LDL-C menor de 130 mg% y HDL-C mayor de 40 mg%), otros marcadores cardiovasculares (proteína C reactiva, homocisteína, Lpa), su tensión arterial y sus valores de antígenos prostáticos específicos.
Recomendación 2:
Reemplazar grasas saturadas y grasas trans por poliinsaturadas. Los pacientes deben saber leer las etiquetas de los alimentos que compran para comparar y elegir mejor. Estudios epidemiológicos muestran que los que ingieren mayor cantidad de grasas saturadas tienen más riesgo de cáncer de próstata.
Recomendación 3:
Aumentar el consumo de frutas y verduras variadas, y no sólo productos derivados del tomate. El "licopeno" presente en el tomate reduce el riesgo de cáncer de próstata, y existen otros alimentos que lo contienen: uvas rosadas, papaya, sandía, etc.
Otros vegetales también son protectores: ajo, frutillas, crucíferas, etc.
Recomendación 4:
Estimular el consumo de alimentos de soja y otros que contengan fitoestrógenos. Múltiples investigaciones sugieren que la ingesta de alimentos de soja disminuye la incidencia de EC. En loa países asiáticos con mayor consumo de soja que los occidentales y menor ingesta de grasas saturadas se observan beneficios sobre la salud. Las proteínas de soja aumentan la remoción de LDL-C de la circulación y regulan la síntesis y excreción de colesterol. La soja contiene otros nutrientes beneficiosos además de las proteínas y los fitoestrógenos: la vitamina E, los ácidos grasos poliinsaturados y las fibras. La ingesta de 2 o 3 porciones de soja diaria que contengan 25 g de proteínas es suficiente para mejorar el perfil lipídico.
La biocianina A (precursor de la genisteína) y la genisteína misma, inhiben el crecimiento de líneas celulares cancerígenas hormono-sensibles y hormono-independientes, y disminuyen lo niveles de antígenos prostáticos "in vitro". La genisteína inhibe el desarrollo de cáncer prostático al interferir con factores de crecimiento y sus receptores, inhibir la angiogénesis y aumentar la apoptosis. Es importante enfatizar que no se ha observado disminución de los niveles de testosterona en hombres asiáticos que ingieren soja. Tal vez pequeñas variaciones en una variedad de hormonas, sostenidas por décadas pueden ser suficientes para retrasar la aparición de cáncer de próstata o su recurrencia.
Recomendación 5:
Favorecer el consumo de pescado y otras fuentes de ácidos grasos omega 3. Además de los beneficios sobre el perfil lipídico y la EC, los omega 3 inhiben el desarrollo de cáncer prostático "in vitro". Se recomienda consumir otros alimentos con omega 3, cuidando el aporte calórico, como frutas secas, legumbres, aceites de canola y oliva.
Recomendación 6:
Mantener un peso saludable, un índice de masa corporal y una relación cintura/cadera dentro de rango normal. Los hombres obesos tienen mayor probabilidad de cáncer de próstata y lo padecen a edades más tempranas.
Recomendación 7:
Promover que los pacientes realicen 30 minutos diarios de actividad física. La actividad física trae beneficios sobre la salud en general y mejora el estado de ánimo. Protege del cáncer de próstata en forma indirecta.
Conclusión:
Un estilo de vida saludable es beneficioso para prevenir el cáncer de próstata y mejorar la calidad de vida de estos pacientes, actuando en forma sinérgica con la terapia definitiva.
Artículo comentado por la Dra. Débora Setton, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Nutrición.