LONDRES.- En tanto el estudio más grande acerca del efecto de la telefonía celular sobre la salud humana negó que al cabo de una década de uso aumente el riesgo de padecer tumores del oído o el cerebro, el Colegio de Médicos de Austria advirtió a la población que el peligro no ha sido desterrado y que las radiaciones que emiten los móviles pueden dañar el ADN y aumentar el peligro de cáncer.
El estudio del Instituto de Investigaciones sobre Cáncer de Inglaterra reúne datos sobre cinco países -Gran Bretaña, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia- y 4000 usuarios de telefonía celular. Pese a que no se comprobó un aumento del neuroma acústico -un tumor en el nervio que conecta el oído con el cerebro-, como sí había ocurrido con investigaciones anteriores, el científico Anthony Swedlow, que participó de la pesquisa, dijo que "hacen falta datos sobre una mayor cantidad de años de uso. Por ahora, los eventuales daños a largo plazo son desconocidos".
El mismo equipo científico recordó que existe información acerca de que la radiación que emiten los equipos de telefonía celular podrían ser dañinos para la salud y elevar la temperatura del cerebro o producir dolor de cabeza y náuseas.
Preocupación
En un comunicado difundido por el Colegio de Médicos de Austria se informa sobre investigaciones suecas recientemente publicadas en Environmental Research y Neuroepidemiology que, al contrario del trabajo inglés, revelan un mayor riesgo de tumores del nervio auditivo y de otras neoplasias vinculadas con el uso de teléfonos celulares.
"Al igual que con los factores ambientales y de estilo de vida, con los campos magnéticos y las radiaciones lo que cuenta es la dosis. Y los estudios muestran que éstas se acumulan con los años", señaló el responsable de medicina ambiental del Colegio de Médico, Gerd Oberfeld, que agregó que el Estudio Reflex especifica que las radiaciones de los teléfonos celulares son genotóxicas (dañan el ADN) y potencialmente cancerígenas.
En ese sentido, los médicos austríacos aconsejan no usar los móviles en exceso y cuidar especialmente a los niños: que no lleven el teléfono en los bolsillos y que envíen mensajes de texto por debajo del pupitre, ya que el uso excesivo del adminículo puede afectar la fertilidad.
También recomiendan apagar el teléfono por la noche, no ubicarlo cerca de la cabecera de la cama y no utilizar los videojuegos que ofrecen los teléfonos.
EFE, Reuters y BBC.news
Publicado el 31 de agosto de 2005
No se conoce su impacto a largo plazo
Más polémica sobre el efecto de los celulares en la salud
Los ingleses no los vinculan con el cáncer; los austríacos, sí. Un reciente estudio cuestiona la sospecha de que el uso de celulares podría aumentar el riesgo de cáncer.
Fuente: LA NACION | 31.08.2005 | Página 12 | Ciencia/Salud
LONDRES.- En tanto el estudio más grande acerca del efecto de la telefonía celular sobre la salud humana negó que al cabo de una década de uso aumente el riesgo de padecer tumores del oído o el cerebro, el Colegio de Médicos de Austria advirtió a la población que el peligro no ha sido desterrado y que las radiaciones que emiten los móviles pueden dañar el ADN y aumentar el peligro de cáncer.
El estudio del Instituto de Investigaciones sobre Cáncer de Inglaterra reúne datos sobre cinco países -Gran Bretaña, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia- y 4000 usuarios de telefonía celular. Pese a que no se comprobó un aumento del neuroma acústico -un tumor en el nervio que conecta el oído con el cerebro-, como sí había ocurrido con investigaciones anteriores, el científico Anthony Swedlow, que participó de la pesquisa, dijo que "hacen falta datos sobre una mayor cantidad de años de uso. Por ahora, los eventuales daños a largo plazo son desconocidos".
El mismo equipo científico recordó que existe información acerca de que la radiación que emiten los equipos de telefonía celular podrían ser dañinos para la salud y elevar la temperatura del cerebro o producir dolor de cabeza y náuseas.
Preocupación
En un comunicado difundido por el Colegio de Médicos de Austria se informa sobre investigaciones suecas recientemente publicadas en Environmental Research y Neuroepidemiology que, al contrario del trabajo inglés, revelan un mayor riesgo de tumores del nervio auditivo y de otras neoplasias vinculadas con el uso de teléfonos celulares.
"Al igual que con los factores ambientales y de estilo de vida, con los campos magnéticos y las radiaciones lo que cuenta es la dosis. Y los estudios muestran que éstas se acumulan con los años", señaló el responsable de medicina ambiental del Colegio de Médico, Gerd Oberfeld, que agregó que el Estudio Reflex especifica que las radiaciones de los teléfonos celulares son genotóxicas (dañan el ADN) y potencialmente cancerígenas.
En ese sentido, los médicos austríacos aconsejan no usar los móviles en exceso y cuidar especialmente a los niños: que no lleven el teléfono en los bolsillos y que envíen mensajes de texto por debajo del pupitre, ya que el uso excesivo del adminículo puede afectar la fertilidad.
También recomiendan apagar el teléfono por la noche, no ubicarlo cerca de la cabecera de la cama y no utilizar los videojuegos que ofrecen los teléfonos.
EFE, Reuters y BBC.news