Artículos

/ Publicado el 13 de diciembre de 2025

Regulación hormonal temprana

Más allá del estrógeno: el papel independiente de la FSH en la pérdida ósea durante la mediana edad

Nuevas evidencias muestran que la FSH influye en la pérdida ósea antes del descenso estrogénico. Un estudio en mujeres de mediana edad redefine el riesgo temprano y plantea un cambio en la práctica clínica.

Autor/a: Luis Agustín Ramírez Stieben, Lucas Ricardo Brun, Estefanía Pustilnik, Paula Nasazzi Doddi, Noelia Andrea Pellizzón, Julián Acosta, María Lorena Brance

Fuente: Calcif Tissue Int. 2025 Dec 1;116(1):137. Beyond Estrogen Deficiency: The Independent Role of FSH in Site-Specific Bone Loss in Midlife Women

Durante años se asumió que la pérdida de densidad mineral ósea (DMO) en la transición menopáusica era consecuencia casi exclusiva del descenso del estradiol. Sin embargo, investigaciones recientes plantearon una hipótesis diferente: la hormona folículo–estimulante (FSH) —que aumenta de manera sostenida durante esta etapa— podría desempeñar un papel directo en el metabolismo óseo, independiente del estrógeno.

¿Es realmente así?

Para abordar esta pregunta analizamos una cohorte de 224 mujeres de 45 a 60 años, evaluadas con densitometría ósea (DXA) y mediciones hormonales séricas. Se excluyeron aquellas con tratamientos o enfermedades capaces de alterar el metabolismo óseo, con el objetivo de estudiar un grupo representativo de mujeres en transición menopáusica fisiológica.

Resultados principales

Correlaciones iniciales

La FSH mostró una correlación negativa y significativa con la DMO total del cuerpo (rho = –0.25), mientras que el estradiol presentó una correlación positiva más baja (rho = 0.22). Este comportamiento opuesto ya sugería una contribución hormonal más compleja que la atribuida al estrógeno únicamente.

Análisis multivariado

Incluso ajustando simultáneamente por edad y estradiol, la FSH se mantuvo como un predictor independiente de menor DMO lumbar (p < 0.05). En cambio, para el cuello femoral, la variable que conservó la asociación independiente fue el estradiol, mientras que la FSH perdió significación. En cadera total no se hallaron predictores hormonales consistentes.

Un hallazgo clave: el “efecto umbral”

Los modelos de regresión segmentada identificaron un punto de inflexión alrededor de 15 mUI/mL de FSH.

Por debajo de ese valor, la pendiente de pérdida ósea lumbar era más pronunciada.

• Por encima, la relación se atenuaba, sugiriendo que los cambios hormonales tempranos (más que el déficit estrogénico franco) podrían ser los que desencadenan la mayor vulnerabilidad ósea.

Variables clínicas

Ni el peso, ni el IMC, ni la vitamina D, la PTH, la fosfatasa alcalina o los marcadores de resorción ósea modificaron estos resultados en los modelos ajustados.

¿Qué significa esto para la práctica clínica?

Los datos apuntan a que, mucho antes de la menopausia definitiva, cuando los ciclos aún pueden ser irregulares y el estradiol se mantiene dentro de rangos normales, la elevación progresiva de la FSH ya se asocia a una disminución medible de la DMO, especialmente en columna lumbar.

Esto abre una nueva oportunidad clínica:

• La FSH podría funcionar como un marcador temprano de riesgo óseo, útil para decidir cuándo solicitar densitometría, intensificar intervenciones preventivas o monitorear más de cerca a mujeres en transición menopáusica.

• El enfoque tradicional centrado exclusivamente en el estradiol probablemente sea insuficiente para captar esta fase de vulnerabilidad metabólica. 

En síntesis, estos hallazgos refuerzan la idea de que la transición menopáusica es una etapa regulada por más de un eje hormonal. Reconocer el rol dual de FSH y estradiol permite comprender mejor la pérdida de masa ósea y avanzar hacia estrategias de prevención más oportunas y personalizadas.

Comentario del experto

Este estudio aporta un matiz importante a cómo interpretamos la transición menopáusica en relación con el hueso. Acostumbramos a usar el estradiol como el principal marcador de riesgo, pero los resultados indican que la FSH podría anticipar la pérdida ósea antes de que el estradiol caiga de manera evidente.

Desde el punto de vista clínico, esto tiene varias implicancias:

• Muchas mujeres entre 45 y 50 años consultan aún con ciclos irregulares, sin criterios de menopausia, pero ya con FSH elevada. Este trabajo sugiere que ese aumento temprano de FSH es una señal de que la pérdida ósea lumbar ya comenzó.

• Incorporar la FSH como herramienta complementaria podría ayudarnos a identificar qué mujeres se beneficiarían de una densitometría precoz o de intervenciones preventivas más intensivas.

• Refuerza también la importancia de la educación del paciente: el riesgo óseo no empieza con la última menstruación, sino bastante antes.

En resumen, la trascendencia del hallazgo es clara: la FSH no es solo un marcador reproductivo, sino también un indicador de salud ósea en transición menopáusica. Y entender ese momento “intermedio” permite acciones preventivas mucho más efectivas.

 

 


*Dr Agustin Ramírez. Especialista en Endocrinología, presidente de la Federación Argentina de Sociedades de Endocrinología (FASEN) y coordinador de la Unidad de Tiroides y Paratiroides del Grupo Gamma (Rosario).