Los programas de tratamiento de Obesidad (O) que incluyen actividad física (AF), son más efectivos a corto y largo plazo. La mayoría de los programas incluyen estrategias cognitivas para aumentar la AF y aumentar el gasto energético (GE) en 1000 kcal/día. Las recomendaciones actuales del CDC para la población general es similar: 150' semanales de AF moderada o vigorosa.
Otras investigaciones mostraron que es posible lograr mejores resultados con AF más intensa: 200' semanales o un aumento del GE de 1600 kcal/día. Los pacientes que logran mantener un nivel más intenso de AF, son los que mejor mantienen el peso a largo plazo.
Objetivos:
Evaluar si la AF más vigorosa, es mejor a corto y largo plazo para regular el peso, y mantenerlo luego del adelgazamiento.
Métodos:
Se randomizaron 202 obesos, de ambos sexos, de 25 a 50 años, con 14 a 32 kg de exceso de peso, sanos. Un grupo (G1) recibió la indicación de AF, como habitualmente se indica en los tratamientos de obesidad a través de estrategias conductistas (aumento del gasto calórico de 1000 cal/semanales).
Se incluyeron encuentros grupales frecuentes. Los tópicos incluídos fueron: nutrición, AF, autocontrol, solución de problemas, motivación, sostén social y prevención de las recaídas. Este grupo recibió 1000-1500 kcal/día y 20% de grasas. Al otro grupo (G2) se le indicó el mismo tratamiento, pero con AF vigorosa, con el objetivo de aumentar el gasto calórico en 2500 cal/semanales. Para facilitar la adherencia a la AF, los pacientes pudieron invitar al programa a 1-3 conocidos, tenían entrenadores y recibían una recompensa económica.
A los 6, 12 y 18 meses, se estimó la AF, su intensidad, el estado nutricional y la ingesta.
Resultados:
El G2 hizo más AF a lo largo del seguimiento, se comprometió más con el ejercicio, y mantuvo la intensidad de la AF mejor. Los pacientes del G2 aumentaron el gasto calórico 2399 ± 1571 cal/sem. El G1 gastó 1837 ± 1431 cal/sem extra por ejercicio. La AF espontánea (caminar, usar escaleras) fue similar en ambos grupos. Los cambios dietarios fueron similares en G1 y G2. El descenso de peso fue significativamente mayor en G2 sólo a los 18 meses.
Discusión:
Este estudio muestra que la inclusión de más AF en los tratamientos de O, mejora la evolución a largo plazo. El G2 tuvo otros componentes que podrían haber influído en la buena evolución, como la inclusión de familiares y amigos, el entrenador y la recompensa económica, pero el análisis de las variables mostró que la mejoría fue por la mayor AF.
Conclusiones:
La recomendación de hacer AF intensa en los tratamientos de O favorece el descenso de peso y es un facilitador del mantenimiento de peso.