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Publicado el 31 de agosto de 2004

Segunda parte

Manejo de la hepatitis C

En esta segunda parte, se analizan las diversas estrategias terapéuticas para los diferentes grupos de pacientes infectados por el HCV.

Autor/a: Dres. Booth JC, O'Grady J, Neuberger J

Fuente: Gut. 2001 Jul;49 Suppl 1:I1-21.

El buen resultado terapéutico de la infección por el HCV detendrá la progresión de la enfermedad hepática y de ese modo evitará las complicaciones graves de la infección crónica. Además, el tratamiento reducirá el número de individuos infectados por el HCV.

4. Tratamiento: Consejo

El diagnóstico de HCV provoca gran ansiedad en los pacientes y todos deben recibir consejo, educación y contención, sobre todo asegurándoles que esta infección no suele asociarse con el HBV o el HIV. Aun con el bajo porcentaje de transmisión sexual, se recomiendan barreras anticonceptivas y las madres pueden seguir dando de mamar.Los pacientes también deben ser estudiados para recibir IFN y ribavirina. La decisión de tratar debe hacerse en conjunto con el médico y el paciente.

El IFN no estaría indicado en pacientes con antecedentes de depresión, psicosis, tiroideopatía autoinmune no tratada, neutropenia y/o trombocitopenia, trasplante de órgano diferente al hígado, cardiopatía sintomática, cirrosis descompensada, convulsiones no controladas o, evidencia de abuso de alcohol o drogas intravenosas. Los pacientes deben poder refrigerar el IFN y concurrir a visitas médicas periódicas. Es necesario controlar los efectos colaterales del IFN (fiebre y astenia) y tener licencia laboral al principio. Los síntomas iniciales seudogripales se tratan con paracetamol. Las mujeres deben evitar el embarazo durante el tratamiento con IFN. La ribavirina está contraindicada si hay insuficiencia renal terminal, anemia, hemoglobinopatía, cardiopatía grave, hipertensión no controlada y, en las mujeres que no usan métodos anticonceptivos confiables.

Esta guía se aplica a los adultos mayores de 18 años, hasta un límite de edad de 65 a 70 años. El manejo de los pacientes debe estar adaptado a los diferentes grupos de pacientes (drogadictos, receptores de sangre y órganos, grupos en riesgo de otros tipos de transmisión) Los drogadictos intravenosos que continúan con su hábito no deben ser tratados por riesgo de reinfección aunque algunos pueden responder a un enfoque multidisciplinario y el tratamiento antiviral pueden entrar en el contexto de los programas de desintoxicación y rehabilitación.

Se estima que 60% del grupo de pacientes infectados por transfusiones detectados en 1991 ha muerto por el diagnóstico original, de manera que el número de pacientes infectados pasibles de tratamiento son menos que los calculados en un comienzo. Uno de los problemas más importantes del "HCV retrospectivo" es el impacto de un diagnóstico nuevo y por demás insospechado, con los riesgos de una enfermedad hepática importante. Deben considerarse los efectos sobre las parejas, la familia y los hijos, por lo que merecen el control y seguimiento, con información, consejo y determinación de anticuerpos.  Los pacientes infectados por derivados de la sangre tienen el riesgo agregado de la diseminación del HBV y HIV. Existe un debate acerca del impacto sobre la salud del HCV sobre los pacientes con trastornos genéticos de la coagulación, como así la necesidad de intervención, incluyendo la biopsia hepática, el monitoreo o la no intervención. A esto se suman los problemas de la biopsia en pacientes con coagulopatías y coinfecciones.

Entre el 2-5% de los pacientes infectados crónicos sin conductas de riesgo también pueden infectarse por tatuajes o mala esterilización de instrumental. Existe un porcentaje importante de pacientes (40%) que no acepta el tratamiento o no lo completa, sobre todos los drogadictos intravenosos. Aun los de enfermedad moderada no hacen tratamiento (42%).

Traducción y resumen objetivo. Dra. Marta Papponetti. Editora Responsable de Intramed. Doc. Aut. Univ. Buenos Aires. Especialista Med. Int.